sábado, 29 de diciembre de 2012

Como a tres centímetros de ti



    No podía parar de sonreír, estaba expectante, rebosante de alegría. La sensación de que en cualquier momento iba a poder estar con ella llegaba a mí en oleadas, como si mi mente se obligase a creer que era así. Ni si quiera sé por qué tenía esa sensación, sabía de sobra que estar con ella en ese momento sería prácticamente imposible, que no iba a aparecer allí en medio sin más, que no me besaría; y aún menos estando a tantos cientos de kilómetros de distancia...

    Era un sentimiento estúpido, una sensación ficticia que amparaba realidad de más, una realidad que, a pesar de cuántas fuesen mis ganas, no se cumpliría. Pero, sin embargo, esa sensación seguía estando ahí, trayéndome recuerdos, alimentando mi deseo, aumentando con cada segundo mis ganas de tenerla frente a mí. Por un segundo, me encontré a mí misma en aquella habitación, con ella a mi lado, con su mano agarrando la mía en un lazo demasiado perfecto. Por un segundo, sentí que mi corazón latía al ritmo del suyo, como si realmente se hubiesen acompasado, como si sólo existiese eso...

    Como a tres centímetros de ti...

Te echo tanto de menos...

lunes, 24 de diciembre de 2012

352


Salí del coche, y la gélida niebla de diciembre caló hasta el último de mis huesos. Entré al edificio, sintiendo cómo el calor iba rodeándome poco a poco, y cómo los olores característicos de aquel lugar inundaba mis sentidos. Esa luz blanca, ese silencio, esos susurros entre cafés de máquina, esa tranquilidad tan artificial...
346, 347, 349, 350, 351...
Ahí estaba.
Pasé por la puerta a la monocromática habitación. Estaba tendido en la camilla, de espaldas a la puerta, mientras mi abuela limpiaba la sangre que los tubos le habían hecho en la nariz. Según iba entrando a la habitación, fui observándole poco a poco. Estaba en posición fetal sobre su lado izquierdo, con el delgado brazo de ese mismo lado rodeándose a sí mismo, con la mano a la altura de la clavícula. Tenía los dedos deformados, doblados en ángulos antinaturales, como si el simple hecho de tener dedos fuese doloroso. La mano derecha no estaba mejor, doblada inconscientemente en forma de gancho y semicerrada. Me fijé en sus brazos. Eran delgados, delgadísimos, y ocupaban escasos milímetros más que el propio hueso, salpicados de manchas de color morado, rosa y azul. Su piel, finísima, hacía pliegues similares a las sábanas de verano. La cara era la única parte de su cuerpo que parecía no haber cambiado mucho, salvo por la mirada hundida y cansada que tenía.
Por un segundo, un recuerdo me vino a la mente, un momento de hace puede que demasiados años. Él me solía preguntar, cuando era pequeña "¿Qué equipo es mejor, chica, el Barça o el Madrid?"
-El Barça
El sonreía y apretaba sus labios rodeados de esa barba de varios días, antes de decir:
-Tú sí que eres la mejor.
No pude evitar que los ojos se me llenasen de lágrimas. Había sido completamente ajena a la conversación que se estaba teniendo en la habitación, totalmente absorta en él, que se iba quedando dormido poco a poco en aquella postura. La hora de irme llegó antes de lo que pensaba.
-Mañana venimos a verte, ¿vale? - Me acerqué a la camilla y le di en beso, despacio. - Tú sí que eres el mejor, abuelo...
Él abrió los ojos mucho, me buscó con la mirada y sonrió desde detrás de la mascarilla al encontrarme frente a él, sujetando su mano...

A veces desearía tener una caja donde los recuerdos se conservasen intactos...


domingo, 9 de diciembre de 2012

365 días



    Como las gotas que caen por la ventana, como el viento silba por una rendija demasiado pequeña como para ser vista. Así, sin más. Gota tras gota, soplido tras soplido...
    Y cuando te quieres dar cuenta, ahí están. 365 días. Ha pasado un año desde aquel día... Aquel día en el que quedó todo claro, pero nada dicho... Aquel día que había significado un antes y un después, sin que ninguna lo supiésemos. Es curioso imaginar que el tiempo pase así, sin más, devorando cada segundo, absorbiendo cada instante.
    Lo cierto es que me gusta el efecto que el tiempo ha tenido en nosotras. Siempre me ha pasado lo mismo, siempre me he cansado, siempre he huido cuando distinguía algo parecido a sentimientos en mi interior... Siempre la misma historia, huyendo por miedo, por pura cobardía; por no ser capaz de ver que no todas las personas son iguales, y que igual que te dan palos, te los compran. Y yo, que fui la primera que prefirió no arriesgarse de nuevo; yo, que fui la primera que pensó que sola se estaba mejor; yo, esa puta sin sentimientos que no podía sentir nada por nada ni nadie, y que sólo existía para hacer daño... Me encuentro a mí misma sin saber qué haría sin ella... Me encuentro como en un sueño del que ojalá jamás me sacasen...
    Porque he encontrado a mi compañera, a mi niña, a mi amor... Porque nadie puede rebatir eso, nadie puede hacer que cambie... Y porque, no, no me pertenece... Pero sí me pertenece lo que ella siente por mí. Y eso es más que cualquier absurda posesión celosa de "te quiero sólo para mí".
    Y sin embargo, con nuestros mases y nuestros menos, desearía que jamás se acabase esto... Porque dejarte escapar sería el error más grande de mi vida... Como soltar a Mewtwo al nivel 100 por error. Jaja, sí. Algo así.

    Que pienso en ti, y no puedo evitar que todos los recuerdos vengan a mi mente...

    Que pienso en ti, y no puedo evitar recordar aquella frase que un día leí...



"No hay nada romántico, y no es amor a primera vista. Más bien tiene que ver... con el movimiento de la gravedad... Cuando tú la ves... Ya no es la tierra quien te sostiene... sino ella."



Como si no necesitase más para vivir...
... Te quiero

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Hangover


Músculos que se tensan, sonrisas que deberían salir en algún momento, pero que se reprimen en un intento desesperado de demostrar que ya no te afecta nada de cuanto haga. Es lo que toca cuando algo se acaba. Es lo que queda cuando algo termina. El orgullo. Miserable y amargo orgullo que satiriza tus ganas de ser feliz, de tragarte las palabras que un día dijiste sin pensar y decir "Me importas".
A veces hace falta decirlo. A veces se tiene esa necesidad. A veces todo cuanto deseas es volver atrás, reparar mil errores y no dejar que las cosas acaben mal... Supongo que es parte de esa melancolía momentánea que nos invade a todos.
Sinceramente, no sé qué hago escribiendo esto. No sé qué hago incumpliendo aquella promesa que hice un buen día.
Digamos...  que me he dado cuenta de que te necesito a mi lado. Me he dado cuenta de que ya hace años que nos dimos cuenta de que lo nuestro no podía ser... y de que no quiero que eso implique alejarme de ti.
Me he dado cuenta de que, al fin y al cabo, nunca has dejado de ser ese primo al que quería como a un hermano...
Y así te sientes, de repente, como si la mente funcionase al doble de revoluciones soportadas por el cuerpo. Como cuando no puedes pensar en nada más. Como cuando todo es demasiado...

 Como en una resaca.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Perfectas, a nuestra manera





    De repente, me he encontrado transportada a casi 8 meses atrás. Era abril, día cuatro, tal vez cinco. Lo recuerdo como si fuese ayer... Era de noche, yo iba en el coche, con mi hermana... Ella estaba intentando aparcar, sin mucho éxito, la verdad. La música seguía sonando en modo aleatorio, como siempre... With Me comenzaba a sonar, y no lo pude evitar, empecé a escribir
I don't want this moment to ever end, where everything is nothing without you... I'll wait here forever just to, to see you smile... cause it's true... I'm nothing without you...
    Cuando me di cuenta, ya lo había enviado. Casi sin darme cuenta. Casi inconscientemente... Nadie sabe lo que me está gustando recordar esto... Casi instantáneamente, me contestaste... Como si lo estuvieses esperando, como si supieses que yo estaba pensando en ti, como si supieses exactamente en qué estrofa estaba la canción, que seguía sonando a la vez que yo leía
I want you to know, with everything I won't let this go, these words are my heart and soul... I'll hold on to this moment, you know, as I bleed my heart out to show... And I won't let go...
     Es cierto, puede que si hoy, después de tanto tiempo, no hubiese escuchado esa canción, no hubiese recordado todo esto... Pero nadie sabe ahora mismo lo feliz que soy recordándolo todo, recordando todos los momentos, que pasan por mi mente como un una película en " x2 "
     Aquel "Y yo a ti, boba" cuando al fin me atreví a decirte que te quería, la sonrisa que me regalaste al decirlo... La más bonita que he visto en mi vida... Aquel primer despertar en un sofá desconocido, después de haber dejado grabada nuestra huella en la Plaza Roja... Cómo, dormida, no soltabas el colgante que colgaba de mi cuello. Cómo sonreíste cuando te besé la frente sin que te despertases. Cómo me miraste cuando abriste los ojos, y la sonrisa que se te dibujó al ver que lo primero que había ahí al despertar, era yo...
    Son tantos recuerdos... Tantos momentos vividos a tu lado, y en tan poco tiempo, que ya no me imagino una vida sin ti... Sin tus ojos, o sin tu sonrisa. Que nada puede con nosotras, y está más que demostrado. Que sé que eres para mí. Que somos perfectas, cada una a nuestra complicada manera... Y que si no lo somos, pues que le den. Me la suda. No necesito serlo. No necesito ser perfecta, o que lo seas... Necesito que lo que tenemos lo sea. Porque es único... Como nosotras...
    "No digas para siempre... Eso nunca es verdad" dijiste, mientras un par de lágrimas iban bajando tímidas desde tus ojos.
    "Está bien... Entonces... Lo que dure un para siempre"
    "¿Lo que dure un para siempre?"
    "Claro. Se acabe o no... Es nuestro para siempre... Dure lo que dure"



Que lo único que cambiaría... Sería no haberte hecho ver antes que COMPLEMENTARSE es un verbo que nos define, China...
Dios........ te quiero muchísimo


lunes, 26 de noviembre de 2012

I'll be there... always




    Le resbalaban las lágrimas sin apenas ser consciente de ello, dibujando brillantes líneas a ambos lados de la cara, desde el ojo a la barbilla. Acostumbrada a ser ella la que exteriorizase lo que sentía, aquellas palabras la estaban destrozando poco a poco. Resonaban en su mente una y otra vez, a pesar de haber sido escritas, y no pronunciadas.

    "Me siento muy sola sin ti... Tremendamente sola, ni te imaginas..."

    Esas palabras habían sido como un detonador en su interior... Daba igual que intentase fingir que no pasaba nada, daba igual que tratase de contenerse para demostrarle que podrían conseguirlo si querían... Que se verían más veces de las que creían...
    Lo sabía de sobra. Sabía que ella la quería, que la echaba de menos, que siempre deseaba tener algún motivo para volver a reunirse en los sitios de siempre, en los sitios que durante un año se habían convertido en la guarida de las dos. Sabía todo eso, lo sabía de sobra y no hacía falta demostrárselo. Siempre se lo había notado en la mirada, y a día de hoy, la manera en que la miraban esos ojos no había cambiado en absoluto... Pero una cosa era saberlo, una cosa era tener esa certeza por encima de todo... y otra cosa muy diferente era que ella lo dijese. Que ella le demostrase que realmente la necesitaba a su lado... Que realmente ella era lo que necesitaba para ser feliz...

    Le resbalaban las lágrimas sin apenas ser consciente de ello, dibujando brillantes líneas a ambos lados de la cara, desde el ojo a la barbilla... Dibujando la sonrisa más sincera que jamás le había mostrado al mundo...

"Ojalá estuvieses aquí para verla..."



A Ella, la culpable de todos mis desvelos...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Pasitos



    La miré a los ojos y sonreí. Eran sus ojos, cómo no, los que me habían enamorado desde el primer momento... Desde un día de julio, tan solo viéndola en una foto. Y ella sonrió, como siempre. Con esa sonrisa que incluso los dentistas felicitaban. Era mayor de lo que es ahora, aunque no mucho más. Habrían pasado unos diez años, quizás más... Quién sabe. Supongo que yo me veía igual... Igual de mayor, igual de adulta.
    Conocía la casa, aunque no sabría decir el porqué. Me resultaba... familiar. Sí, puede que esa sea la palabra idónea. Recuerdo que ella me tomó de la mano, como siempre hacía, sólo con un dedo. Me atrajo hacia ella y me besó, acariciándome la cara despacio, como siempre hacía.
    -Te quiero... - susurré, sin mirarla a los ojos... Después de tanto tiempo, aún me costaba hacerlo sin sonrojarme.
    Y ella sonrió
    -Y yo a ti, boba...
    Y me besó una vez más.
    -¿Aún tiemblas?
    -No...
    Dánae rió con esa media carcajada suya, y torciendo la sonrisa. Provocándome, como siempre.
    -Hacia mucho que no temblabas.
    -Hacía mucho que no me besabas así.
    Se acercó a mí para volver a besarme, cuando unos pasos, unos pasitos, interrumpieron en el salón. Venían corriendo. Las niñas se pusieron en medio de las dos. Las dos se parecían mucho entre ellas. Tenían el pelo largo y ondulado, con los ojos grandes y una sonrisa deslumbrante. Eran preciosas. Las dos se parecían mucho a ella. Las dos se parecían mucho a mí...
    -Mamá...

Y desperté

... Por un momento, pensé que era real...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Recuerdos de papel


    — Normalmente, llevo bien el hecho de estar sin ti.
    — ¿Ah, sí?
    — Por lo general, sí
    — No sé si tomármelo a bien o a mal, sinceramente...
    — A bien, por supuesto.
    — ¿Y eso por qué? — Lune sonrió
    — Porque el día en que realmente te echo de menos, todo es demasiado doloroso... Los segundos no pasan, los minutos se congelan y las horas parecen reírse de mí. En esos momentos ansío con toda mi alma tener en mi mano mil y un recuerdos, ¿sabes?Como una especie de álbum gigante donde pudiese revivir cada mirada, cada palabra... Cada instante a tu lado. No sé, supongo que es difícil de explicar... Digamos que... Sería una forma de escapar de esta ciudad que me prohíbe estar contigo como antes... Así siempre te tendría cerca... Y no se haría tan insoportable el hecho de levantarme cada mañana sabiendo que no te voy a ver.
    — ¿Y todo eso cuando no estoy cerca?
    — Y todo eso cuando, sin querer, recuerdo cuánto te quiero...


Un pequeño gran regalo para una pequeña gran persona...

Te quiero, China [O9.12.11]

lunes, 5 de noviembre de 2012

Suerte e Idiotez



 
    Podríamos hablar de equivalencias opuestas, sucesos que traen situaciones rotas, llenas de un sinsentido que nubla toda oportunidad de gritarte a tu propio oído lo que está bien y lo que está mal. Llegados al punto de escribir sin leer la frase anterior, simplemente dejas que tu cerebro siga sus propios pensamientos hacia lugares más apartados de aquí, mucho más apartados. Lugares donde no se pueda hacer daño a la gente a la que quieres, donde palabras como "maldad" o "dolor" no existan. ¿No sería ideal? ¿No sería increíble tener la capacidad de decir "No quiero hacerle daño" y cumplirlo, fuese la situación que fuese?
    Tengo un don, una maldición: La idiotez me acompaña allá donde la suerte está de mi lado. Sólo sé fastidiar lo bueno que tengo, y... Llegas a un punto en el que realmente te planteas si no tendrás algún tipo de problema mental que te obstruye esa felicidad, que te niega la oportunidad de ser, aunque sea por una vez, normal...
    Creo que es la costumbre... Creo que estoy tan acostumbrada a no dejar que nadie me quiera y a hacer lo que me apetezca cuando me apetezca, sin atender a nada más, que he olvidado la suerte que tengo. Creo que sigo sin ser consciente de todo esto...
    Y sería idiota si, por algún casual, dejase que me pasase lo que me ha estado pasando siempre... Más que nada porque no llevo ni 7 horas sin ver a esa persona, sin sus besos, sin sus miradas, sin sus "abrázame" cuando dormimos, sin sus caricias cuando despertamos... y ya se me hace el mundo cuesta arriba, sabiendo que no podré estar cerca de ella hasta dentro de dos semanas. Sería idiota si dejase escapar la suerte que tengo... Sería idiota si la cagase sabiendo de sobra que no es posible sentir algo tan fuerte por alguien más... Sería idiota si dejase de quererla..

    Y puede que el miedo que tengo es, precisamente, porque sé que a idiota no me gana nadie...


Dios... nadie sabe el miedo que tengo...



por favor... no dejes que me canse de ti...
 

domingo, 4 de noviembre de 2012

Because of you




    Alice se estaba perdiendo entre la letra de aquella canción que le hacía estremecer, cuando recordó el comentario que una persona le hizo cuando la tenía puesta como estado de alguna red social indeterminada
    -¿Ah, pero a ti te gusta la canción de Because of you? - Había dicho
    -Pues claro, es una de mis favoritas
    -Quién lo diría.
    Y se fue. Tiró la piedra y se marchó, evitando que le rebotase el golpe en una contestación del todo antipática. Alice se quedó allí, pensativa, tras las palabras de Grey. Puede que, según Grey, esa canción debería estar dedicada a ella. Puede que, para Grey, Alice no podía evocar otra cosa que dolor y sufrimiento a quien le rodeaba, a quien se acercaba a ella. ¿Quién lo diría? Repitió para sí misma.

    -Yo lo digo - susurró mentalmente - Una persona como cualquier otra. Una persona  a la que han hecho daño, a la que han pisado, a la que nadie le demostró su amor. Porque no lo mereciese, o porque no supiese que lo quería. ¿En realidad eso importa? Qué más que querer a alguien hasta doler, saber que sólo te quiere cuando prometes que jamás volverás a dejarte llevar, pero que no puedes evitar amar cada día un poco más... Sí, a mí también me hirieron; yo también tuve miedo a querer, y a dejar que me quisiesen, a abrir mis puertas a alguien que no se lo mereciese, cerrándosela a la vez a personas que podrían haberme mostrado lo que realmente significaba amar. Puede que yo sea la sincorazón en este Kindom Hearts, que  sea lo suficientemente egoísta como para sólo mirar por mí y por mi bienestar. Pero, si no miro yo por él... ¿Quién mirará? ¿Mirará el que me hizo no fiarme ni de mi propia sombra, el que me obligó a desconfiar de cada "te quiero", de cada "lo siento"? ¿Mirará por mí toda la gente que catalogó como "Puta sin sentimientos" a quien en realidad le definía un "Chica con miedo"? Todos queremos sentir algo. Todos queremos saber qué es lo que se siente... Todos queremos saber qué significa "ser amado"... Incluso las chicas con miedo.

    Sí, claro que me gusta esa canción... ¿Que quién lo diría?
Yo. Yo lo digo.


lunes, 15 de octubre de 2012

Una vez más... Brooke




    No sé por qué escribo esto. Ni siquiera tengo motivos para hacerlo, ni siquiera sé si debería hacerlo... Pero me siento con esa... necesidad. A veces me haces falta... A veces necesito tener la posibilidad de escondernos en aquella cueva que un día me mostraste, como un pequeño refugio, como un lugar apartado del río. Supongo que no dejo de echar de menos a esa... Personita que un día apareció desde detrás del telón...
    A veces me pregunto qué fue de ella... O qué fue de la idiota que no supo hacer otra cosa que apartarla de sí... A veces me pregunto qué fue de aquel "somewhere only we know", de aquel LP grabado en la piedra, de aquel Kinder Bueno aplastado, o de aquel Celtia gritado al aire, intentando entender cómo la gente puede oír tan mal los nombres de las personas...

    A veces me pregunto qué fue de ti, o qué fue de mí... Sin atreverme a pensar en qué fue de nosotras...



Happiness



    Se sintió como meses atrás... No recordaba esa sensación de despertar abrazada a ella, con las pieles rozándose, con el pelo largo y enredado esparcido por la almohada... No recordaba esa sensación de despertarse con un golpear de los nudillos en la puerta y envolverse en las sábanas casi instantáneamente, como el cola-cao turbo, ése sin grumitos... Había olvidado casi por completo lo que era reír después y empezar la mañana con un beso y un abrazo de esos de las películas, sintiendo cada centímetro de su piel pegada a la suya...

    Era una sensación de bienestar que no Lune no solía tener, que sólo tenía cuando mañanas como aquélla se le pasaban por delante. Bienestar, comodidad, confort, sosiego, tranquilidad... Hay tantos nombres. Creo que yo optaría por llamarle... Felicidad.


Por muy vago o relativo que sea ese concepto... Se podría decir que Lune era feliz...


Aunque fuese sólo al recordar cómo Dánae le susurraba al oído un dulce "Mi niña....."

miércoles, 26 de septiembre de 2012

¿Qué pasaría si...?



   ¿Nunca os habéis parado a pensar en las posibilidades que hay, en todo lo que nos perdemos? Con cada decisión, hay un camino, o dos, que dejamos de lado. Pasa una cosa, te ocurre algo... ¿Y si hubiese sido de otra manera? ¿Y si no hubiese sido así...?
    Me he acordado de aquella semana en Girona... En lo que hubiese sido si Laia hubiese estado allí. Ciertamente, no tengo ni idea de qué hubiese sido de mí en esa semana, ni qué pasaría después, ni qué narices haría ahora si ella hubiese aparecido en aquel preciso momento...
    Pero claro, son miles las posibilidades. Son miles las opciones que quedan atrás...

Una pena, supongo

viernes, 21 de septiembre de 2012

¿que qué siento cuando estoy contigo?

ME SIENTO LA PERSONA MÁS FELIZ DEL MUNDO
SIENTO QUE PUEDO VOLAR
QUE PODRÍA TOCAR LAS NUBES
O TENDERME EN ELLAS

SIENTO QUE NADA TIENE LÍMITES
QUE PODRÍA ESTAR ASÍ LA VIDA ENTERA
SIENTO QUE TE NECESITO
Y QUE NADIE PUEDE CAMBIAR ESO

GILIPOLLAS

SIENTO QUE TE QUIERO

lunes, 17 de septiembre de 2012

" To Feel "




    Sentir. Sentirlo todo durante un segundo. Coger cada partícula de cada "algo" que conforme un momento y atraerlas todas hacia ti para cerrar los ojos y distinguirlas una a una por separado y todas en conjunto. Esto es lo que define los momentos. Es así como podemos definir cada instante como único.

    Y, así, fijarme en todo: En el tacto de las sábanas deslizándose sobre tu piel, en la forma que un suspiro puede alcanzar en el aire, como el humo de un cigarro. Sentir tus manos aferrándose a mi espalda y ver cómo se inclina tu cuerpo hacia delante cuando mi boca pide un beso. Sentir los gemidos, los susurros al oído. Apreciar cómo con cada gesto me atraes más y más hacia ti hasta permanecer pegadas, fundidas en un mismo abrazo del que jamás me pudiese soltar, estatua impura de un momento perfecto. Dejar que el aire entre por la nariz y respirar profundamente, pensar en cada uno de los sentidos, en cada uno de ellos. Siente lo que sientas, observa lo que veas, escucha todo lo que oigas, saborea cuanto pruebes, huele cuanto pase por tu nariz. Crea con eso tu momento, vuestro momento, y que nadie pueda intervenir ni modificarlo. Disfruta de cada beso, cada caricia, cada enredar los dedos. Disfruta de los arañazos voluntarios, y más aún los involuntarios; del tacto de su lengua sobre tu piel. Disfruta de lo que se siente cuando sus piernas rodean tu cintura, de lo que se siente cuando el deseo es palpable en el ambiente.



    Es esto lo que define los momentos. Es así como podemos definir cada instante como único. Es así como podemos recordarlos...


...Como absurdamente perfectos...

...Como absurdamente nuestros.












Sí... como un beso



(se permiten comentarios)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Akecheta #1



   Cuando La Sabia salió de la tienda, apenas hacía un par de horas que había oscurecido del todo. Corrió la cortina tras de sí con un bulto entre sus brazos, pero su cara era seria. Todos en el pueblo lo sabían, no había sido un proceso fácil, ni siquiera lo fue en las primeras semanas. No habían pasado ni seis meses desde que les avisó de los problemas que traería aquella criatura y esa noche se estaban haciendo realidad uno a uno. La anciana se acercó a él, y le depositó el pequeño en sus manos.
    -Tu Ashwin...
    -Lo sé, lo sé... Lo he sentido - contestó, rodeándolo con sus brazos. - Tal y como dijiste.
    La anciana sonrió, sólo un segundo
    -Las runas no se equivocan, a-tsu-tsa
    -"Muchacho"... Hacía años que no me llamabas así... Demasiados. - hizo una pequeña pausa, mirando al niño - Pero él ha sobrevivido
    -Igual que su abuelo. Es un luchador. Un guerrero
    El hombre miró al cielo, fijando la vista en la Luna llena. Miró a su hijo una vez más, y sonrió.
    -Akecheta...


    Y volvía ser de noche. Allí, en medio del bosque que conocía como la palma de su mano. Por eso tenía ese nombre, el nombre que había tenido su abuelo antes que él, al igual que el abuelo de su abuelo. Porque, cada dos generaciones, en aquella familia nacía un pequeño guerrero. Listo, fuerte, ágil. Su padre lo sabía, lo supo en cuanto vio su cara asomando entre las mantas. Y ahí, contemplando la blanquecina luz que la Luna desprendía, él también lo supo y, de pronto, lo comprendió todo.
    Estaba ahí para protegerlos, para cuidarlos. Era él. Era él el que se pasaba las noches eclipsado mirando su pálido resplandor, auyando en sordas contestaciones al canto enfurecido que sonaba más allá de sus fronteras, donde todo el bosque parecía querer escuchar a los lobos en su perseverancia diaria. Era él, el que los oía, el que los entendía. Era él, el que amaba la luna, el que protegía el recuerdo de Wa-hya, la esencia del lobo... La esencia de su pueblo...

El joven Akecheta...
... El joven guerrero

martes, 11 de septiembre de 2012

Adiós, hola, adiós, hola, adiós y hola de nuevo...






    La verdad, decir que estoy asustada en realidad es hablar en pocas palabras. En mínimas, en realidad. Susto es sólo una ínfima parte de lo que me corroe por dentro. Se podría decir que, ahora mismo, soy de tantos sitios que no sé ni cuál es mi lugar. No sé ni de dónde vengo, ni a dónde voy... Y no podría ni decir cuántas veces he dejado "atrás" a quienes quería. Hace apenas 5 años, dejé a las personas que eran mi mundo, y que ahora forman tan parte de él como mi madre. Es una segunda familia, un edén de hermanos mellizos nacidos de un parto múltiple... multiplísimo. Gente a la que eché de menos cada día que pasaba lejos de ellos, tantos kilómetros al norte de sus bromas. Sin querer, recordaría a esos hermanos con tonterías como ver a un Beagle por la calle, o cada vez que alguien hablase de yonkis de mierda, cuando se mencionaba un contrabajo, o a un cubano... Los recordaría cuando mi abuela hablase de aquel verano que pasó en Calahonda, cuando se dijese algo del lo azul que estaba el cielo, o cuando en las noticias saliese ese gran gorila albino cuyo nombre no era Copito de Nieve, sino Vaneso...


    Y sí, se dijo "adiós". Y sí, llegué a un sitio nuevo, donde no conocía a nadie, donde no sabía hacer otra cosa que añorar los años anteriores... conocí a gente nueva y nunca, jamás, La Royal quedó apartada, siempre quedó con un pisito de alquiler permanente en algún lugar de mí, recordándome mis raíces, mis chicas guapas... (y javi jaja) Y esa gente que conocí, amén a que consiguieron otro pisito con vistas al monte, también alquilado de forma permanente... Y a pesar de volver a dejarlos atrás, aunque sólo fuese unos kilómetros más... Han seguido ahí en las noches de peli, o en las salidas Te-Ene-Teras...



    Y dije otra vez "adiós"... Y volví a conocer a gente. A un par de grupos, medio juntos, medio separados... Donde las tardes en el Son o en Noia se pasaban volando, con Jz, con el Dromedario, o Polacksaurio, oyendo de fondo cómo el sol dañaba sus ojos... Conocí a mi queridísima Bollo, a la que adoro... Y conocí también a unos amigos que... ¿qué podría decir de ellos? Que son estupendos. Ninguno semejante al anterior, pero todos con algo en común... Aunque no sabría definir exactamente ese elemento conjunto... Podría llamársele Roxoria, aquel reino indefinido donde gobernaban El Monstruo Del Violín y una Reina Sin Dientes que ahora despliega sus alas hacia aguas más calientes, muy, muy al sur del reino que dejó, no atrás, sino también alquilado en algún lugar de sus recuerdos. Y, la verdad, este curioso grupo se ha convertido en más que unos amigos... Con sus acampadacas locas, sus "Cortarolloooooos!", sus "No Braisba, no Party", sus Fiextas LokasATopeDePartyPowerVamosYaYDaleMaraca MaracaMaraca, el Calibusto, Germán ... Todo.


    Y una vez más, me voy... Me alejo de todos, a un sitio nuevo que no conozco, donde otra gente alquilará otro apartamento más, y probablemente también de forma temporal...


 Y con todo esto quiero decir que no existen las despedidas, no existen los "adioses"... Existen los "Esta noche a las nueve todos en el grupo de whatsapp, y no habléis antes, pesadas.", los "Este viernes, noche de pelis", o los "Venga, para este finde todos reunidos en Roxoria" .

    No es pensar que todos quedamos desperdigaos por el mundo adelante, no es pensar que no nos vamos a ver... Es pensar...



"Joder... Cuando los vea va a ser jodidamente increíble. Porque son mis amigos... porque los echaba de menos"

lunes, 10 de septiembre de 2012

Memorie of a kiss

Si os veis con ánimos, ponedlo en youtube, no me deja aquí ^^'

    Cada segundo vaga por el espacio indefinido entre donde estaba ella y donde estaba su mente. Cada uno lejos de donde debería estar de una manera inversamente proporcional. Ni ella debería estar en donde estaba, ni tampoco su mente. Sin embargo, Lune sí debería estar donde estaba su mente, para que así su mente pudiese estar donde ella estaba. Parece un trabalenguas, pero tiene más sentido del que aparenta. ¿Por qué?

    Porque cada pensamiento, cada respiración, cada latido, cada pestañeo... Todo la conducía al recuerdo de Dánae. Al recuerdo de sus lágrimas resbalando por su cara mientras las intentaba disimular con una sonrisa no menos bonita que la más amplia del mundo. Al recuerdo de dos cuerpos fundiéndose. Al recuerdo de un beso apresurado en una estación de tren... En aquella donde Lune se había quedado horas antes un par de minutos más después de verla entrar. Sólo sentada mirando el vagón... Sólo esperando a que ella se bajase.

    Es verdad que nadie podía imaginar cómo aquella chica de ojos marrones había enamorado cada fibra de Lune, cada milímetro de su ser. Era increíble cómo llegaban a quererse tanto y de una forma tan fuerte que asustaba. Era increíble cómo superaban cada discusión, cada momento de orgullo... Dánae, como ella, era cabezota, impulsiva, apasionada, alocada... Era preciosa. Y Lune lo sabía. Pasaba horas observándola dormir, rozar unos dientes contra otros en un gesto de lo más curioso, simplemente admirando una belleza de un tono ciertamente asiático...

    Los recuerdos le inundaban la mente. Le llegaban en una serie sucesiva sin fin, evocando un sinfín de momentos que repetiría mil veces más, sólo por el placer de pasar más tiempo a su lado, el tiempo que ya no tenía. Y viendo un vídeo que las dos conocían de sobra, Lune recordó las palabras de una canción que, quisiera ella o no, definía bastante bien cuanto habían pasado juntas esos últimos tres meses. Se acordó de cada verso, de cada nota, de cada acorde en la guitarra...

    "Porque recuerdo cada puesta de sol, recuerdo cada palabra que dijiste; nunca íbamos a decir adiós... Dime cómo volver a ese paraíso de verano, a ese paraíso de verano ... Y estaré ahí en un latido de corazón... Recuerdo nuestro primer beso, recuerdo cómo no quería dejar tus labios, y cómo nunca me había sentido tan alto..."


Se acordó de ella, se acordó de cada sonrisa, de cada palabra, de cada beso, cada caricia, lágrima, abrazo, broma, "tequiero", "idiota", "boba"...

Se acordó de ella... Con todas las lágrimas que eso traía. 

Susurrándole al viento un suave "Te quiero, Princesa" para que él lo llevase hasta su ventana...

sábado, 8 de septiembre de 2012

Cinco segundos para autodestrucción



    .......... 

    Ahora mismo, las ideas se acumulan en mi mente sin un orden muy lógico. Sin orden, a secas. No podría plasmar nada de lo que pienso. Es una sensación de agobio superior a la importancia de respirar. Supongo que a veces eso pasa, como si toda nuestra vulnerabilidad se juntase en un momento, en el recuerdo de una historia ajena a ti.
    No soy de tener miedo. No suelo tener este tipo de miedo... ni siquiera sé si es miedo lo que tengo. ¿Inseguridad?
    Puede. No lo tengo muy claro.
    Lo único que tengo claro, es que mis engranajes cerebrales van al 600 por ciento de su límite de actividad. Quién sabe, hay quien dice que no se puede escapar de los fantasmas del pasado... De los recuerdos, de todo lo vivido. De lo que otros vivieron. Miedo de tu pasado, y del de los demás... Miedo a que vuelva... Miedo. Llámese como se le llame... Sigue siendo miedo. A todo, en realidad... A que el mismo "te quiero" que un día dedicase a otra persona, luego me lo dedicase a mí; a no ser suficientemente atenta, suficientemente alta, suficientemente buena, suficientemente lista, suficientemente cariñosa, suficientemente guapa... A no ser.... suficiente; a no llegar a despertar el mismo tipo de sentimientos que antes despertaron en ella, hasta llegar a plantearse si sería errónea la elección que, un día cualquiera, tomó...

    Un día... entre cuatro paredes de plástico.
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miércoles, 22 de agosto de 2012



   Hacía tiempo que se había hecho de noche en aquella azotea. Los platos estaban vacíos y las velas, que finalmente habían logrado sobrevivir al viento, casi consumidas por completo. Dánae se levantó, y Lune se acercó hasta ponerse a su lado.

    ¿Te ha gustado tu sorpresa?
    Ella sonrió y la besó, pasando sus brazos alrededor de su cuello.
    Me ha encantado.
    Sabes... Lo de antes... Todo lo del blog y eso... Tiene un sentido, un fin.
    ¿Ah sí?
    Ahá. Era una declaración de intenciones... Y todavía espero mi respuesta.
    ¿A qué pregunta?
    Dudó un segundo y se separó de ella medio milímetro.
    Cásate conmigo
    Ella abrió los ojos cuanto pudo un instante.
    ¿Va en serio?
    Claro. Cásate conmigo.
    Dánae sonrió al momento, con una sonrisa que Lune jamás había visto en ella, y se echó a sus bazos, rodeándola con ellos y acercándola más a sí.
    Sí, quiero.
    Fue Lune quien se sorprendió entonces
    ¿Te casas conmigo?
    Y sin quitar esa sonrisa, la volvió a besar.


    Me caso contigo.



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miércoles, 8 de agosto de 2012

18 caracoles! Jiji ^^


     Bueeno, finalmente, he conseguido llegar a los dieciocho sana y salva. Con menos neuronas de las que esperaba, eso sí, pero sana y salva, al fin y al cabo... Y la verdad es que me gusta de la forma en que he llegado a este momento de la vida que todos queremos recordar. Sinceramente, hace poco pensé que pasaría los dieciocho amargada, por no tener aquello que deseaba, por no estar acompañada de la persona a la que quería... Esas cosas que preocupan a los mortales. Sin embargo, me doy cuenta de que, a pesar de que no lo he celebrado aún, es uno de los días más felices de mi vida. Y no por el hecho de llevar 2 horas 56 minutos y 42 segundos en el mundo adulto :D, no, nada de eso... Sino porque me paro a pensar en lo que tengo, y no creo que sea plenamente consciente de mi suerte. A mis dieciocho años recién horneados, tengo a mi lado -no físico, sino ya sí que sería la polla- a la persona más linda de este mundo, una persona que me quiere, valgan mis defectos; y que me aguanta, valga mi continua idiotez. Y ¿qué voy a decir que no sepáis ya de ella? que es única en su especie...



    Voy a ser sincera... Ésta no es una entrada normal y corriente. Es una declaración de intenciones. Esta chica, que lleva 11 meses en mi vida, lleva siendo casi 8 de esos meses tan importante para mí como el aire que respiro. Es como un fuego, que te alumbra y te calienta, que te da protección, o como esa partícula ínfima de mar que de repente me llega, haciéndome sentir "como en casa"... Y es que, sin yo quererlo, ese lugar donde estoy con ella, y con tantos otros que me han calado como hermanos, ya se ha convertido en mi hogar, en el sitio que realmente siento como mío... Allí donde el sonido de las gaviotas es lo único que se oye en los exámenes, y donde el olor a ría -DAG- entra por la ventana. Y sí, la ría huele mal... Pero, como quien dice, ya la siento como mía. Y todo esto para decirte que, ya que he comenzado a andar este camino de adultos cogida de tu mano... Me gustaría poder terminarlo también contigo... Dure lo que dure ese camino...
Dure lo que dure un "para siempre"






Que te quiero, Bicha :)



domingo, 5 de agosto de 2012

Memories of everything

    Se perdió una vez más en las formas que dibujaban las nubes en el cielo, tal vez demasiado azul, rezando por que el viento le trajese un pequeño fragmento del aire del norte, que arrastrase esencia de mar, de arena, algas y gaviotas. Soñaba con despertarse allí una vez más, con pasear por la playa enredando los dedos con los de ella, con tenerla cerca y sólo verla sonreír. Paseaba descalza por la habitación, esperando que sus pies se fundiesen con las baldosas y pudiese hundirlos en ellas, como en la arena; respiraba hondo para vez si alguna brisa le traía su perfume... Dormía para ver si soñaba con ella, con sus besos, con sus caricias, con su sonrisa, con sus ojos, con su cuerpo, con su voz... Con su voz susurrándole al oído mil y unas palabras que le hiciesen de estremecer, que le provocasen ese cosquilleo de los tobillos a la nuca y que se le erizase hasta el alma...     Se perdió en mil y un recuerdos, recuerdos fabricados desde aquel día de octubre, aunque fuese diciembre cuando se  grabaron más a fuego sobre la piel... Se perdió una vez más en cada beso, en cada enredarse entre las sábanas. Se perdió en miradas furtivas y en tequieros secretos; en promesas, en juramentos. Se perdió en su cama, en cada partícula de su ser, en cada centímetro de su cuerpo, esos que ya se sabía de memoria. Se perdió en aquellas manchas que salpicaban su tronco y que le gustaban tanto, se perdió en cada gemido, en cada risa, en cada mirada.... Se perdió en ella, en su recuerdo, y en las ganas que tenía de volver a verla...
Y lo hizo cada día porque en el fondo sabía, aunque a veces tuviese dudas,
que el sentimiento era mutuo, y que siempre lo había sido.
Te quiero.

sábado, 4 de agosto de 2012

Viernes 27 de abril... resubida

Empújame contra la pared, tírame al suelo. Agárrame por las muñecas, no dejes que me mueva. Y aráñame, muérdeme, apriétate contra mí con tu dulce fuerza. Arráncame los gritos, sin darme oportunidad a hablar. Rodeame con tus piernas, a la altura de la cintura; suspira alto, o grita. Pasa tu lengua por mi cuello y que tus dientes se cierren sobre mi piel. Sin miedo, con tiempo. Exprimir cada segundo a tu lado, cada golpe del cabecero contra la pared. Y que te dé igual todo, que la noche -o el día- empiece en ti y acabe en mí, sin saber en qué punto de dos movimientos hechos uno solo deja de ser tu cuerpo y pasa a ser el mío. Fundirse. Y aráñame, muérdeme, grítame.

Y con un suspiro más alto que otro, con un grito ahogado desde dentro, hazme tuya...

sábado, 28 de julio de 2012

Cartas anónimas día -13

    Hola, Princesa.

    He vuelto a soñar contigo, una vez más, durante toda la noche. He sabido todo el rato que era un sueño porque bailabas conmigo llevando aquel vestido negro con el que estás tan guapa... La verdad es que me gusta saber que son sueños para así imaginarme que cuando me despierte vas a estar ahí, rodeando mi cintura con tus brazos desde detrás, sintiendo tu respiración en mi espalda, y erizándoseme los pelos de la nuca... Como cada mañana a tu lado. Lo cierto es que te echo muchísimo de menos, Princesa. Que ojalá los días pasasen más rápido. Que ojalá no tuviésemos que estar tan lejos la una de la otra. Que ojalá me pudiese dormir abrazándote.

    Antes he estado leyendo aquéllo que escribí un viernes por la tarde, volviendo a mi casa después de haber pasado toda una tarde entre tus sábanas. Creo que sabes ya a qué día me refiero... Y no me ha hecho bien, porque ahora sí que puedo afirmar que te necesito, mi vida... Que estaré a tu lado mientras me dejes, y que no respiraré si no es el mismo aire que respiras tú. Que echo en falta tus miradas, tus caricias. Echo de menos tus besos, tus tequieros susurrados. Echo de menos que me agarres de la mano, que te rías. ¡Dios cómo echo de menos tu risa...! Es preciosa, ¿sabías? Como tú. Buf.... la adoro. Como te adoro a ti...


    Y, ahora, lo único que me queda es seguir soñando despierta que aparecerás por esa puerta que no paro de mirar, por si acaso, que me estrecharás entre tus brazos y que nunca, jamás, te volverás a separar de mí...
    Que estarás a mi lado... Lo que dure un para siempre



Te quiero, Bicha...

A.

jueves, 19 de julio de 2012

Viernes 13 de Julio

Seguimiento virtual de un tal "Cuaderno de Recuerdos" que decidí regalarle a la chica que lo inspiró. 




    Son las 02:43 de la noche, en realidad ya es sábado. Acabo de llegar de la playa y me he encontrado con que mi hermanastra tiene un perro de estos enanos como los rotbailer-o-como-coño-se-escriba en miniatura. No sé cómo tomármelo, ladra demasiado para ser tan pequeño.
    Llevo un par de días medio Plof por el tema Dánae, no sé por qué. Pero hablar con ella me sentó bien. Me he acordado de que la veré antes de lo que se imagina. Me fastidia no decirle que voy a estar ahí para verla en apenas una semana, pero tengo ganas de darle la sorpresa y ver su reacción. El billete de avión está sacadísimo ya, y lo único que tengo que hacer es envolverle el disco para que dé más emoción. Le compré la banda sonora de El Rey León en una tienda de música en Marbella. Me han sajado medio riñón y cuarto de hígado para pagarlo, pero para ella merece la pena. Sin ir más lejos el avión, le he dicho a todos que me ha costado 50 euros, en realidad han sido 80. Menos mal, no sé de dónde iba a sacar el dinero. Queeee a todo esto, ahora estoy sin ahorros. Su culpa, me tendrá que invitar a comer todos los días
Oooooooh
    Volviendo al tema del perro, es un cabrón.
A ver si hablo con Dánae o algo mañana, hoy estará saliendo en las medievales y eso.

Sábado 14 de Julio.



    Acabo de medio discutir con ella. Debo de ser gilipollas. Me enfado por nada, cero que es cosa de lo susceptible que estoy últimamente, que todo me afecta más. Tal vez sea la regla, es la otra moción a considerar. Si pudiese hablar con ella ahora mismo, cosa que es imposible porque está de fiesta por ahí y sin móvil, le pediría perdón por el numerito de antes. No sé qué me pasa, llevo un par de días de bajón total (sí, también en la playa) que iba aumentando según se acercaba la fecha de verla. Es como si hubiese un patrón. Hasta que falta una semana es "TODAVÍA queda...", a partir de que quedan 4 días es "YA SÓLO quedan..." y cuando estás en ese periodo entre el todavía y el ya sólo, te da un bajón. Patentaré este estudio improvisado.
    Ahora mismo, ¡odio a Dánae! ¡No me puedo enfadar con ella! Es escucharla y... me desinflo.Se me pasa todo el cabreo de golpe sólo con pensar que pueda estar sonriendo al otro lado del teléfono... Y no sabéis cómo me jode no poder cabrearme. En serio. Puedo estar pensando en decirle que es gilipollas, que según descuelga y dice ese "Hola" que tanto me gusta, con esa voz tan bonita que tiene... Me pongo roja. Era algo que sospechaba, más que nada por el nivel de la temperatura corporal de mi cara, que lo sentía como aumentando a velocidades de vértigo. Bien, pues el otro día comprobé que me pongo roja cuando la escucho por primera vez en una conversación telefónica.
    Vale, me fastidia un poco el tema Grey y eso, pero bueno, creo que puedo con él. No todo el mundo es malo siempre, ¿no? A lo mejor ha cambiado... (xD sonando MYSERY BUSSINES, de Paramore... "Second chances they don't ever matter, people never change")  Me da igual, siguen sin ser celos. Si fuesen celos, ya estaría muerta. Oooh eso me recuerda a que una zorra me ha plagiado un tweet a lo bestia (sí, ahora ya cojo el Pc y me meto antes en twitter que en tuenti o que aquí... Y me lo hice anoche xD)

El mío, en la tanda de IRONÍAS ON: ¿Celos? Qué va, sólo mataría a esa puta. Pero en plan bien, ¿eh?  
Medio minuto después, el suyo: Si de verdad fuese celosa más de una hubiera muerto. Así como dato.
Pues me cago en tu vida, puta :D

Y con esto y un bizcocho, declaro mi bipolaridad con respecto a Dánae.
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22:04

    Antes me ha llamado Dánae, me ha contado que ha hablado con Albertillo y con Pau, su hermana (de él), y que el día jueves 19 por la mañana han quedado en la Alameda para ir a una sesión de fotos al río. Dánae está encantada, y yo más. ¿Que cómo es posible eso? ¿¡¿¡¿Que llego el día 19 y no voy a verla directamente?!?!? Craso error. Claro que voy, los que no van son ellos :D He hablado con Al y con Pau para que le digan eso a Dánae, me la quiero llevar al río de picnic y no veía forma de sorprenderla por la calle y que llevase "de casualidad" el bikini. Asíii que le he dicho a Albertillo que hablase con ella de hacer una sesión de fotos en el río, y que llevase puesto el bañador y que avisase a Pau por si Dánae le preguntaba a ella.

Eeeen efecto, todo ha salido según mis planes

APLAUSOS, APLAUSOS

Y ahora tengo citada a Dánae sin que lo sepa. Me muero de nervios, necesito darle un abrazo, necesito uno de esos besos que me quitan el aliento... La necesito a ella :)
    A Dánae

Domingo 15 de Julio

18:35
    [....] Aunque se haga difícil estar conmigo
sólo te pido que aguantes porque no puedo
estar sin ti, mi vida...

    ¿Cómo puedo decir algo diferente a "la quiero"? Si es imposible... Haga lo que haga, siempre tiene las palabras justas y necesarias, ni una más, ni una menos, para hacerme sentir la chica más afortunada del mundo... Y es que lo soy. Y a la mierda mi tía, mi abuela y todos aquéllos que lo ven con malos ojos. Que no miren. Voy a estar con ella, quieran o no. Porque su opinión cuenta una mierda, porque lo único que importa es que sea capaz de hacerme sentir única, especial, sólo con mirarme. Y que me hace estremecer cuando sonríe. Y que me obliga sin querer a quererla cada día un poco más...