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lunes, 15 de abril de 2013

Little piece of heaven


Como al principio, evocar su recuerdo le puso la piel se gallina, le erizó el vello de la nuca y un escalofrío recorrió su espina dorsal. Cuando se quiso dar cuenta, estaba temblando. Del miedo a perderla, de la felicidad que sentía en momentos así.

¿No te hago feliz?

Le había preguntado Dánae. Ilusa. Feliz es un término escueto, vacío en sí. La felicidad es tan relativa que ni siquiera debería tener un nombre concreto. La felicidad sólo reside en cada uno cuando dejamos de intentar alcanzarla, cuando, simplemente, nos llega. Y lo sabemos. Sabemos que somos felices.

Son pequeños detalles, detalles que me recuerdan que debo apreciar cada minuto a su lado, que debo quererla por encima de todo lo que se venga encima.
Porque son los pequeños detalles los que me dan las dosis perfectas de felicidad.

Porque somos indestructibles... Porque queremos serlo.

                   ... like a little piece of heaven...

sábado, 6 de abril de 2013

Parking in the middle house


-Mira la canción que tengo en el móvil- Había dicho Dánae.
Al instante Lune la reconoció, "Little piece of heaven" comenzó a sonar en aquel sótano desértico. La estaban cantando a la vez, motivadas por un alcohol demasiado barato, cuando Lune decidió modificar una estrofa sobre la marcha.
-But baby don't cry, you HAVE my heart
-¿No es "Had", "Tuviste"?
-HAVE - Repitió, guiñándole un ojo. Dánae asonrió - ... Que lo tienes.
Ella se acercó y la besó, mucho, despacio y con fuerza, controlando la situación por completo.
-Bézame bandía
Dánae se rió y la volvió a besar
-Idiota
Dijo, volviendo a unir sus sonrisas una vez más...

"But baby dont cry..."

domingo, 13 de enero de 2013

Pensamientos- 04:27


    Soy así, de las que se cansan fácilmente. No es algo que me guste... pero a veces simplemente pasa. no quiero decir con esto nada, simplemente me pasa... Y a veces sólo tengo miedo a que me ocurra otra vez, más que nada porque me da pánico perder lo que un día encontré... Lo mejor que he encontrado nunca... No sé, será que soy gilipollas y no sé lo que tengo... Pero a veces, la lujuria y la lascivia pueden conmigo, como si nada fuese más importante. Y de repente, me acuerdo de Ella... De su atrapante mirada, de sus te quiero sin motivo... De su sonrisa... Joder... Esa jodida sonrisa...


Missing

Él llegó como un salvador...

-¿Tú tampoco puedes dormir?
-... Nada... Y mira que estaba borracha, y se supone que da sueño
-Yo intenté dormir a las tres, pero no podía, así que tomé té
-¿Y hace efecto...?
-Lo mejor contra el insomnio es quedarse despierto. Y sí, claro que hace efecto, ahora no tengo sueño. Es lo que tiene la teína. ¿En qué nivel de borracha estás?
-Ninguno, ya. Tengo un bajón considerable.
-Entonces era leve. Lo del bajón es parte de la borrachidadOh... ¿Se puede saber por qué, o tal vez son problemas personales?
-Me da igual contarlo.
-¿Quieres contármelo, entonces?
-... Casi mejor, necesito opinión.
-De acuerdo
-Resulta que esta mañana me llegó un mensaje de P, un amigo, poco antes de las nueve de la mañana, diciendo que Dánae, que se tenía que quedar en su casa, había desaparecido de la nada, que la buscaban y buscaban, y que no había forma de encontrarla... Y a las cinco de la tarde, seguía sin tener noticias suyas... Y claro, le llamé, pero no me lo cogía, y llamé a todo el mundo pensando que ella no había vuelto, por si había pasado la noche con alguno de sus amigos, pero nadie sabía absolutamente nada... Así que a eso de las seis, llamé a su madre... Más que nada porque la prima de Dánae, al preguntarle si Dánae estaba en casa porque no sabía nadie nada de ella, me dijo que avisase a su madre... La chica estaba preocupadísima, normal, porque la última vez que la habían visto, iba borrachísima, y podría haberle pasado cualquier cosa... Resultó estar en casa de P, llegó a la media hora de mandarme él el mensaje, pero P, al no avisarme, yo ya estaba súper preocupada.... Y ahora Dánae no me habla.
-... Así que ella se cabreó contigo por avisar a su madre... ¿Sólo eso?
-Sí, pero mucho... Dudo que me hable
-Pequeña, como diría la Reina Roja; "Tengo problemas comparados con los cuales, el tuyo no sería más que una solución"
-Aunque suene borde e incluso egoísta, me da igual...  
-No debes preocuparte por ello, dale un tiempo y se dará cuenta de que no tiene que enfadarse
-No puedo perderla, Mark... Y menos sin motivo... Ella es todo para mí... Pero tampoco voy a pedir perdón por lo que hice.
-Te contradices
-¿En qué?
-Si ella lo es todo para ti, ¿por qué antepones tu orgullo?
-Orgullo, ¿en qué? No tiene nada que ver con el orgullo, si no pido perdón, es porque no creo que lo haya hecho mal.... No voy a pedir perdón por eso
-Estoy de acuerdo en que no deberías pedir perdón por algo así, hiciste lo que era correcto, pero ¿no lo harás si la situación lo requiere?
-La situación no creo que requiera un lo siento.
-Pero tal vez ella sí lo crea, ¿no se lo concederás?
-Creo que necesita que ella se dé cuenta de que no lo hice mal, y también de su madre sepa que no fue Andrea la que se pasó de la raya... Nadie en realidad, simplemente P no me avisó de que Dánae llegó escasos momentos después de que él lo hiciese.
-P estaría preocupado también por ella, y probablemente se olvidaría de ti
-Me da igual...
-Es una negligencia
-Por las negligencias, muchos médicos están en la cárcel.
-Pero a ti no te molesta haber estado todo el día preocupada por ella,, ¿verdad? Lo que te molesta es que se haya cabreado contigo.
-Me ha molestado todo. Si antes estaba enfada por haber estado toda la tarde preocupada como una gilipollas, ahora me cabrea aún más que la otra me lo eche en cara, ¡como si fuese malo!
-¿Toda tu preocupación no se desvaneció en el primer momento que supiste que estaba bien?
-Pues claro que sí
-Pues entonces ese tema está arreglado, y podría haber concluido de una forma mucho peor.
-¿Cómo?
-Mientras estaba desaparecida para ti... ¿no te alegras de que estuviera todo el tiempo en casa de P y no en el arcén de una autopista?
-Pues claro, muchísimo... No sabes cuánto... Por eso mismo, Mark, mientras yo estaba jodidamente feliz de que ella estuviese bien, ella no me quiere hablar...
-Pues eso es lo que decía, que el problema consiste en que no te habla, y no guarda relación directa con lo sucedido a lo largo del día.
-... Será, pero ¿en qué me ayuda eso?
-Mi opinión personal es que no va en serio. Se ha enfadado y se la ha ido un poco la olla
-No lo sé... No tengo ni idea
-No tiene mucho sentido no hablarte, o enfadarse, por algo así...
-Ojalá se dé cuenta, Mark... Ojalá...

sábado, 29 de diciembre de 2012

Como a tres centímetros de ti



    No podía parar de sonreír, estaba expectante, rebosante de alegría. La sensación de que en cualquier momento iba a poder estar con ella llegaba a mí en oleadas, como si mi mente se obligase a creer que era así. Ni si quiera sé por qué tenía esa sensación, sabía de sobra que estar con ella en ese momento sería prácticamente imposible, que no iba a aparecer allí en medio sin más, que no me besaría; y aún menos estando a tantos cientos de kilómetros de distancia...

    Era un sentimiento estúpido, una sensación ficticia que amparaba realidad de más, una realidad que, a pesar de cuántas fuesen mis ganas, no se cumpliría. Pero, sin embargo, esa sensación seguía estando ahí, trayéndome recuerdos, alimentando mi deseo, aumentando con cada segundo mis ganas de tenerla frente a mí. Por un segundo, me encontré a mí misma en aquella habitación, con ella a mi lado, con su mano agarrando la mía en un lazo demasiado perfecto. Por un segundo, sentí que mi corazón latía al ritmo del suyo, como si realmente se hubiesen acompasado, como si sólo existiese eso...

    Como a tres centímetros de ti...

Te echo tanto de menos...

domingo, 9 de diciembre de 2012

365 días



    Como las gotas que caen por la ventana, como el viento silba por una rendija demasiado pequeña como para ser vista. Así, sin más. Gota tras gota, soplido tras soplido...
    Y cuando te quieres dar cuenta, ahí están. 365 días. Ha pasado un año desde aquel día... Aquel día en el que quedó todo claro, pero nada dicho... Aquel día que había significado un antes y un después, sin que ninguna lo supiésemos. Es curioso imaginar que el tiempo pase así, sin más, devorando cada segundo, absorbiendo cada instante.
    Lo cierto es que me gusta el efecto que el tiempo ha tenido en nosotras. Siempre me ha pasado lo mismo, siempre me he cansado, siempre he huido cuando distinguía algo parecido a sentimientos en mi interior... Siempre la misma historia, huyendo por miedo, por pura cobardía; por no ser capaz de ver que no todas las personas son iguales, y que igual que te dan palos, te los compran. Y yo, que fui la primera que prefirió no arriesgarse de nuevo; yo, que fui la primera que pensó que sola se estaba mejor; yo, esa puta sin sentimientos que no podía sentir nada por nada ni nadie, y que sólo existía para hacer daño... Me encuentro a mí misma sin saber qué haría sin ella... Me encuentro como en un sueño del que ojalá jamás me sacasen...
    Porque he encontrado a mi compañera, a mi niña, a mi amor... Porque nadie puede rebatir eso, nadie puede hacer que cambie... Y porque, no, no me pertenece... Pero sí me pertenece lo que ella siente por mí. Y eso es más que cualquier absurda posesión celosa de "te quiero sólo para mí".
    Y sin embargo, con nuestros mases y nuestros menos, desearía que jamás se acabase esto... Porque dejarte escapar sería el error más grande de mi vida... Como soltar a Mewtwo al nivel 100 por error. Jaja, sí. Algo así.

    Que pienso en ti, y no puedo evitar que todos los recuerdos vengan a mi mente...

    Que pienso en ti, y no puedo evitar recordar aquella frase que un día leí...



"No hay nada romántico, y no es amor a primera vista. Más bien tiene que ver... con el movimiento de la gravedad... Cuando tú la ves... Ya no es la tierra quien te sostiene... sino ella."



Como si no necesitase más para vivir...
... Te quiero

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Perfectas, a nuestra manera





    De repente, me he encontrado transportada a casi 8 meses atrás. Era abril, día cuatro, tal vez cinco. Lo recuerdo como si fuese ayer... Era de noche, yo iba en el coche, con mi hermana... Ella estaba intentando aparcar, sin mucho éxito, la verdad. La música seguía sonando en modo aleatorio, como siempre... With Me comenzaba a sonar, y no lo pude evitar, empecé a escribir
I don't want this moment to ever end, where everything is nothing without you... I'll wait here forever just to, to see you smile... cause it's true... I'm nothing without you...
    Cuando me di cuenta, ya lo había enviado. Casi sin darme cuenta. Casi inconscientemente... Nadie sabe lo que me está gustando recordar esto... Casi instantáneamente, me contestaste... Como si lo estuvieses esperando, como si supieses que yo estaba pensando en ti, como si supieses exactamente en qué estrofa estaba la canción, que seguía sonando a la vez que yo leía
I want you to know, with everything I won't let this go, these words are my heart and soul... I'll hold on to this moment, you know, as I bleed my heart out to show... And I won't let go...
     Es cierto, puede que si hoy, después de tanto tiempo, no hubiese escuchado esa canción, no hubiese recordado todo esto... Pero nadie sabe ahora mismo lo feliz que soy recordándolo todo, recordando todos los momentos, que pasan por mi mente como un una película en " x2 "
     Aquel "Y yo a ti, boba" cuando al fin me atreví a decirte que te quería, la sonrisa que me regalaste al decirlo... La más bonita que he visto en mi vida... Aquel primer despertar en un sofá desconocido, después de haber dejado grabada nuestra huella en la Plaza Roja... Cómo, dormida, no soltabas el colgante que colgaba de mi cuello. Cómo sonreíste cuando te besé la frente sin que te despertases. Cómo me miraste cuando abriste los ojos, y la sonrisa que se te dibujó al ver que lo primero que había ahí al despertar, era yo...
    Son tantos recuerdos... Tantos momentos vividos a tu lado, y en tan poco tiempo, que ya no me imagino una vida sin ti... Sin tus ojos, o sin tu sonrisa. Que nada puede con nosotras, y está más que demostrado. Que sé que eres para mí. Que somos perfectas, cada una a nuestra complicada manera... Y que si no lo somos, pues que le den. Me la suda. No necesito serlo. No necesito ser perfecta, o que lo seas... Necesito que lo que tenemos lo sea. Porque es único... Como nosotras...
    "No digas para siempre... Eso nunca es verdad" dijiste, mientras un par de lágrimas iban bajando tímidas desde tus ojos.
    "Está bien... Entonces... Lo que dure un para siempre"
    "¿Lo que dure un para siempre?"
    "Claro. Se acabe o no... Es nuestro para siempre... Dure lo que dure"



Que lo único que cambiaría... Sería no haberte hecho ver antes que COMPLEMENTARSE es un verbo que nos define, China...
Dios........ te quiero muchísimo


lunes, 26 de noviembre de 2012

I'll be there... always




    Le resbalaban las lágrimas sin apenas ser consciente de ello, dibujando brillantes líneas a ambos lados de la cara, desde el ojo a la barbilla. Acostumbrada a ser ella la que exteriorizase lo que sentía, aquellas palabras la estaban destrozando poco a poco. Resonaban en su mente una y otra vez, a pesar de haber sido escritas, y no pronunciadas.

    "Me siento muy sola sin ti... Tremendamente sola, ni te imaginas..."

    Esas palabras habían sido como un detonador en su interior... Daba igual que intentase fingir que no pasaba nada, daba igual que tratase de contenerse para demostrarle que podrían conseguirlo si querían... Que se verían más veces de las que creían...
    Lo sabía de sobra. Sabía que ella la quería, que la echaba de menos, que siempre deseaba tener algún motivo para volver a reunirse en los sitios de siempre, en los sitios que durante un año se habían convertido en la guarida de las dos. Sabía todo eso, lo sabía de sobra y no hacía falta demostrárselo. Siempre se lo había notado en la mirada, y a día de hoy, la manera en que la miraban esos ojos no había cambiado en absoluto... Pero una cosa era saberlo, una cosa era tener esa certeza por encima de todo... y otra cosa muy diferente era que ella lo dijese. Que ella le demostrase que realmente la necesitaba a su lado... Que realmente ella era lo que necesitaba para ser feliz...

    Le resbalaban las lágrimas sin apenas ser consciente de ello, dibujando brillantes líneas a ambos lados de la cara, desde el ojo a la barbilla... Dibujando la sonrisa más sincera que jamás le había mostrado al mundo...

"Ojalá estuvieses aquí para verla..."



A Ella, la culpable de todos mis desvelos...

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Recuerdos de papel


    — Normalmente, llevo bien el hecho de estar sin ti.
    — ¿Ah, sí?
    — Por lo general, sí
    — No sé si tomármelo a bien o a mal, sinceramente...
    — A bien, por supuesto.
    — ¿Y eso por qué? — Lune sonrió
    — Porque el día en que realmente te echo de menos, todo es demasiado doloroso... Los segundos no pasan, los minutos se congelan y las horas parecen reírse de mí. En esos momentos ansío con toda mi alma tener en mi mano mil y un recuerdos, ¿sabes?Como una especie de álbum gigante donde pudiese revivir cada mirada, cada palabra... Cada instante a tu lado. No sé, supongo que es difícil de explicar... Digamos que... Sería una forma de escapar de esta ciudad que me prohíbe estar contigo como antes... Así siempre te tendría cerca... Y no se haría tan insoportable el hecho de levantarme cada mañana sabiendo que no te voy a ver.
    — ¿Y todo eso cuando no estoy cerca?
    — Y todo eso cuando, sin querer, recuerdo cuánto te quiero...


Un pequeño gran regalo para una pequeña gran persona...

Te quiero, China [O9.12.11]

lunes, 10 de septiembre de 2012

Memorie of a kiss

Si os veis con ánimos, ponedlo en youtube, no me deja aquí ^^'

    Cada segundo vaga por el espacio indefinido entre donde estaba ella y donde estaba su mente. Cada uno lejos de donde debería estar de una manera inversamente proporcional. Ni ella debería estar en donde estaba, ni tampoco su mente. Sin embargo, Lune sí debería estar donde estaba su mente, para que así su mente pudiese estar donde ella estaba. Parece un trabalenguas, pero tiene más sentido del que aparenta. ¿Por qué?

    Porque cada pensamiento, cada respiración, cada latido, cada pestañeo... Todo la conducía al recuerdo de Dánae. Al recuerdo de sus lágrimas resbalando por su cara mientras las intentaba disimular con una sonrisa no menos bonita que la más amplia del mundo. Al recuerdo de dos cuerpos fundiéndose. Al recuerdo de un beso apresurado en una estación de tren... En aquella donde Lune se había quedado horas antes un par de minutos más después de verla entrar. Sólo sentada mirando el vagón... Sólo esperando a que ella se bajase.

    Es verdad que nadie podía imaginar cómo aquella chica de ojos marrones había enamorado cada fibra de Lune, cada milímetro de su ser. Era increíble cómo llegaban a quererse tanto y de una forma tan fuerte que asustaba. Era increíble cómo superaban cada discusión, cada momento de orgullo... Dánae, como ella, era cabezota, impulsiva, apasionada, alocada... Era preciosa. Y Lune lo sabía. Pasaba horas observándola dormir, rozar unos dientes contra otros en un gesto de lo más curioso, simplemente admirando una belleza de un tono ciertamente asiático...

    Los recuerdos le inundaban la mente. Le llegaban en una serie sucesiva sin fin, evocando un sinfín de momentos que repetiría mil veces más, sólo por el placer de pasar más tiempo a su lado, el tiempo que ya no tenía. Y viendo un vídeo que las dos conocían de sobra, Lune recordó las palabras de una canción que, quisiera ella o no, definía bastante bien cuanto habían pasado juntas esos últimos tres meses. Se acordó de cada verso, de cada nota, de cada acorde en la guitarra...

    "Porque recuerdo cada puesta de sol, recuerdo cada palabra que dijiste; nunca íbamos a decir adiós... Dime cómo volver a ese paraíso de verano, a ese paraíso de verano ... Y estaré ahí en un latido de corazón... Recuerdo nuestro primer beso, recuerdo cómo no quería dejar tus labios, y cómo nunca me había sentido tan alto..."


Se acordó de ella, se acordó de cada sonrisa, de cada palabra, de cada beso, cada caricia, lágrima, abrazo, broma, "tequiero", "idiota", "boba"...

Se acordó de ella... Con todas las lágrimas que eso traía. 

Susurrándole al viento un suave "Te quiero, Princesa" para que él lo llevase hasta su ventana...

miércoles, 22 de agosto de 2012



   Hacía tiempo que se había hecho de noche en aquella azotea. Los platos estaban vacíos y las velas, que finalmente habían logrado sobrevivir al viento, casi consumidas por completo. Dánae se levantó, y Lune se acercó hasta ponerse a su lado.

    ¿Te ha gustado tu sorpresa?
    Ella sonrió y la besó, pasando sus brazos alrededor de su cuello.
    Me ha encantado.
    Sabes... Lo de antes... Todo lo del blog y eso... Tiene un sentido, un fin.
    ¿Ah sí?
    Ahá. Era una declaración de intenciones... Y todavía espero mi respuesta.
    ¿A qué pregunta?
    Dudó un segundo y se separó de ella medio milímetro.
    Cásate conmigo
    Ella abrió los ojos cuanto pudo un instante.
    ¿Va en serio?
    Claro. Cásate conmigo.
    Dánae sonrió al momento, con una sonrisa que Lune jamás había visto en ella, y se echó a sus bazos, rodeándola con ellos y acercándola más a sí.
    Sí, quiero.
    Fue Lune quien se sorprendió entonces
    ¿Te casas conmigo?
    Y sin quitar esa sonrisa, la volvió a besar.


    Me caso contigo.



.

domingo, 6 de mayo de 2012

Perfection

Y no podía hacer otra cosa que mirar embobada aquella foto, recordar esos momentos en los que el mundo empezaba a los pies de una cama y terminaba en la cabecera...
Se quedó mirando al techo unos segundos, perdiendose en las estrellas pegadas allí, formulando mil y un deseos en voz baja, como aquella noche en el río, aquella noche en la que estuviste oficialmente en todos lados, fuese perdida, en Santiago o incluso en Vigo, cuando mentir era necesario, cuando una línea blanca se dibujó en el cielo, fugaz. Todo le venía a la mente, todo mientras ella seguía durmiendo sobre su pecho, con su brazo rodeandola, sintiendo su respiración pausada en la piel. La miró un segundo. Era preciosa. Y lo era. Porque por mucho que se esforzase, no encontraba un fallo, no encontraba nada que pudiese cambiar un ápice lo que le hacía sentir. Porque se suponía que la perfección no existía...

Pero claro... Es que lo que yo llamaba perfección... Eras tú

lunes, 30 de abril de 2012

Delirious

Estaban tumbadas en la cama. Lune le hizo mirar a aquel cuadro que había en la cabecera para así poder ver la brecha de la barbilla de Dánae.
-Espera... - dijo Dánae, mientras Lune pasaba el algodón por el corte.
-No te muevas...
-Pero es que duele...
Arrastraba las palabras e incluso las letras, sin ser plenamente consciente de lo que decía.
-Normal, es un golpe muy feo. Estate calladita, ¿vale?
Guardó silencio unos segundos, mirando a Lune mientras ésta se concentraba en la herida.
-Te quiero
Ella sonrió, sin alzar la vista del algodón.
-Y yo a ti, ya lo sabes
-¡Pero es en serio!
-Lo sé, pero tienes que callarte para que te pueda curar.
Volvió a callarsr unos segundos.
-Quiero estar contigo.
-Ya estás conmigo, ¿no lo ves? -y le volvió a acercar el algodón al corte.
-No... Eso ya lo sé... Pero digo... Para siempre.
Lune sonrió y presionó una vez más el algodón contra la herida
-¡Au!
-Quejica...

miércoles, 18 de abril de 2012

You... With me

No se cansaba de mirarla. Una y otra vez, como volviendo a un sueño del que no se deberia despertar jamas, Lune encendia el movil y abria una de esas ultimas fotos que habian hecho. Se detenia siempre en la misma, aunque intentase verlas todas. Siempre en la misma. Habia algo en esa foto que hacia que Lune se estremeciese, que le hacia verse sacudida por una de esas oleadas de temblores nerviosos que a veces, cuando estaba a su lado, le daban. De los ojos de Danae, grandes, oscuros, solo se dejaba ver uno, el otro oculto bajo un pelo tirando a despeinado, pero la verdad es que la mirada se adivinaba. No miraba a la cámara, sino a Lune mientras ésta hacia la foto, dibujandose en su rostro una sonrisa como nunca habia visto. Era una sonrisa de verdad, se decía Lune, y me la esta dedicando a mi. Sin saber muy bien por qué lo hacía, dejó el movil encima de la almohada, con aquella foto abierta...tal vez para tenerla cerca mientras dormia... O tal vez para tener la tranquilidad de que, como en las noches anteriores, seria su sonrisa lo ultimo que veria antes de dormir, y lo primero al despertar...

lunes, 2 de abril de 2012

Before the sun rises







    Estaba al otro lado de la línea, sin saber si colgar, o si no. Aunque si fuese por querer, alargaría aquella conversación hasta que el sol terminase de salir en los cielos de las dos, diferencia horaria incluida, sin preocuparse por un despertador que no tendría ninguna función ese día. No tenía ni idea de cómo alargar aquel momento, puede que tampoco Dánae la tuviese, pero, de vez en cuando, sólo se quedaban calladas, como dejando que pasasen los segundos y así darle un pequeño margen de tiempo al Sol de salir y sorprenderlas. Lune cerró los ojos mientras al otro lado del teléfono Dánae pronunciaba un tenue “te quiero”, que precedería sin duda alguna a un “adiós”. Por un segundo, con los ojos cerrados, la sintió. Sonará raro, o puede que incluso incoherente, pero lo cierto es que, por un momento, sintió tenerla al lado, agarrándola de la mano, susurrándole todas aquellas cosas al oído en tímidos secretos que jamás saldrían de allí.
    Como una visión, o un recuerdo, Lune se llevó su mano instintivamente a los labios para dejarle un suave beso en el dorso, como a veces hacía. Abrió los ojos y la sensación de recuerdo desapareció.  Sin embargo y con todo, dentro de ella permaneció ese no-sé-qué que la absorbía e inundaba de pies a cabeza cuando ella estaba cerca, cuando acariciaba su cara, cuando cerraba los dedos entre los suyos... Cuando la miraba... Sí, Lune conocía bien esa sensación y sabía quién la causaba, y por qué.


    Puede que, por eso, no se le hiciese tan raro imaginar que ella estaba a su lado cuando, a fin de cuentas, lo que más quería en el mundo era observar cómo se perdía entre sus sábanas...




[Entonces cogió el papel, y se puso a escribir...]

jueves, 22 de marzo de 2012

Alice y Leah... Otra vez

Hace mucho que no hablo sobre ellas... Aquel que sepa quiénes son, adivinará lo difícil que es hablar de las dos a la vez si no es para enfrentarlas. Siempre ha sido así desde que Alice apareció en mi vida con esa sonrisa suya de PUEDO HACER LO QUE QUIERA, pero no es algo que me moleste. Esa parte de mí que fue bautizada con el nombre de Alice Nevermind siempre ha estado en el lado opuesto a la blandengue e inocente Leah Twist... Y a nadie parecía afectarle demasiado. Siempre han estado enfrentadas. En gustos, en aficiones, en hábitos... En todo. Jamás pensé que pudiesen estar de acuerdo en algo. Y no me equivocaba. Claro que, eso era antes. Para mi sorpresa, han llegado a un punto en el que las dos se funden, en el que no se sabe dónde empieza una y acaba la otra... Están de acuerdo. Ambas sonríen cuando la ven fumar, echando despacio el humo blanco y espeso por entre sus labios, aunque cada una lo haga a su manera; ambas se estremecen cuando nuestras miradas se encuentran; ambas se sonrojan cuando su mano busca la mía, o cuando siento entre la multitud su dedos agarrando mi camiseta. Se podría decir que, por una vez, no tengo una lucha en mi interior entre dos caras que se odian. Porque parece que la una aprende de la otra... Parece que se compenetran. Hasta el punto de que Leah la desea y Alice, contra todo pronóstico, la quiere...

Tal vez por eso sea tan importante para mí, tal vez por eso no puedo estar sin ella... Porque cada parte de mí la necesita incluso más que la anterior...

A ella.


A Dánae

domingo, 18 de marzo de 2012

Sometimes



    En ocasiones, se dejaba llevar. En ocasiones, se olvidaba de todo lo que la rodeaba. Se olvidaba del lugar y del tiempo; se olvidaba incluso de su nombre. A veces, todo lo que existía para Lune era el mundo que se creaba solo para las dos. Donde las palabras como “adiós”, “arrepentimiento” o simplemente “no”, quedaban ahogadas bajo mil y un besos; donde “nada” significaba “todo”, pero sin embargo no había cosa que significase nada.

    En ocasiones, sentía que no necesitaba nada más. En ocasiones, dejaba que todo huyese de su mente. Huían las penas, los comederos de cabeza; huían las preocupaciones, y huía el dolor. Y se iba. Se iba, para volver. Y volvía. Siempre volvía

    A pesar de todo, Lune se alegraba de poder decir que tenía un remedio casero contra ese dolor. Tenía ese “algo” que hacía que el dolor se marchase, aunque fuera lo mismo que hacía que volviese. Tenía ese “algo” que la incrustaba en una realidad absurdamente perfecta, en la que lo único que le importaba, lo único que era relevante para ella, eran los ojos de Dánae. Esa mirada suya. Aunque luego hubiese que salir de aquella realidad apartada con un inoportuno ding dong. En el que lo único que podía hacer era poner cara de “OhmyfuckingGod” y reír. Reír mucho, mucho, mucho.

    En ocasiones, Lune se dejaba llevar. En ocasiones, se olvidaba de todo lo que la rodeaba. Se olvidaba del lugar, y también del tiempo… Se olvidaba incluso de su nombre

    Pero lo único que siempre estaba ahí, lo único que nunca, jamás, se le ocurriria olvidar, era ella. Ella y su sonrisa. Ella y su mirada. Ella y ella.



Porque desde aquél día… Ella ha sido todo su mundo

miércoles, 14 de marzo de 2012

Lost

Dánae le acarició la cara, despacio. Lune sonrió. Abrió la boca un segundo para decir algo, pero calló al instante. Dánae lo notó.

-¿Qué?
-Nada...
-Dilo
-No -sonrió-, que yo no digo esas cosas...
-A veces está bien decirlas.
Lune calló, mirándola. Se lo pensó un segundo.
-Te quiero-dijo. Se acercó a ella y la besó, despacio -Te quiero...
Dánae sonrió con esa sonrisa suya tan perfecta. Sí, con esa que incluso los dentistas felicitaban, y cogió su cara con las manos, besándola de nuevo.
-Yo también te quiero, boba...


Aunque puede que, a pesar de todo, a lo que Lune le diera más importancia no fuese eso, sino la forma en la que ella enredaba los dedos entre los suyos...

-Y, orgullo a un lado, vamos progresando-

jueves, 8 de marzo de 2012

Midnight Delirious

"Sé egoísta por una vez y sé feliz, porque al final es lo único que tendrás"

Sus palabras habían sido como el detonante que esperaba para romper con mi orgullo. Cogí aire y me resigné desde el otro lado de la línea.
-Pásamela.
Ella, Dánae, cogió el teléfono.
-¿Sí?
-Te quiero.
-No me digas eso...
-¿Por qué?
-Porque yo también te quiero...
-¿Y qué tiene eso de malo?
-Todo...




[Pero me aguanto... Porque sabía lo que implicaba quererte, lo supe desde el principio...]

#00:46

Una risa...



Su risa