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lunes, 26 de marzo de 2012

Envy II

Y todo, al fin y al cabo, se mueve por  la envidia. De una manera o de otra, pero envidia de cualquier manera. En eso incluso nos parecemos, solo que ahora la ruleta está invertida. Por una vez,la suerte me apunta a mí, y decir que no me alegro sería una mentira tan descarada como decir que soy rica. Sería muy hipócrita por mi parte no alegrarme, incluso más que hacerlo. Porque puede que sí, que nos parezcamos en ciertos y minúsculos momentos, que en ocasiones seamos, a efectos, incluso similares. La diferencia es que yo interiorizo las cosas que me hacen mal, no las uso como excusas para justificar todo cuanto hago. Dejo que la ira o la envidia me afecten sólo a mi, y no se exterioricen y hagan daño también a la gente de mi alrededor.

Puede que ésa sea nuestra mayor diferencia.Yo no me compadezco de mi propio sufrimiento, no lo grito a los cuatro vientos. Porque cualquier sentimiento, si lo compartes con gente que es ajena a ellos, pierde cualquier razón que tenga de existir...

Como el sufrimiento...


Como la envidia.

lunes, 12 de marzo de 2012

Can't fight the moonlight

No era esta la entrada que tenía para hoy. No era esta la entrada que quería escribir, ni tampoco tener que escribirla "así", cabreada y sin saber del todo qué decir... Pero no puedo hacer otra cosa. Impotencia... Dolor... ¿Qué más da cómo le llame? Sigue siendo envidia.

"Porque parece que no duele, pero duele mucho"

Y porque el lobo auyará. Auyará más o menos fuerte, pero auyará. Y puedes tener al lobo en un zoo, puedes tenerlo y puede incluso que no te muerda. Pero cada noche seguirá auyando. Cada noche su "todo" será la Luna. Cada noche, auyará para que solo ella le oiga. Y puede que por el día todos sus "ladridos" sean para ti. Puede que por el día, te lama la cara, o mueva la cola cuando te vea. Pero el aullido no lo oirás, por mucho que lo intentes. Porque no está en tu mano... Porque no puedes luchar contra la luz de la Luna...


(aunque puedas ofrecerle mucho más que ella).

domingo, 5 de febrero de 2012

Envidia

Estaba oscuro, las tenues y débiles luces repartidas por la gran habitación alumbran escasos metros a su alrededor... Pero tú estás allí. No puedo evitar mirarte, aunque sea solo para comprobar que sigues ahí... Te observo un par de segundos y veo tu mano agarrando la suya, su cabeza posada en tu hombro, susurrándote al oído palabras incomprensibles para el resto de la habitación, mientras mis ojos son los únicos que se paran en ti, preguntándome si sentirás mi mirada fija en la sonrisa que se dibuja en tu rostro con lo que una voz que no es la mía te dice...

Hay quien lo llama celos. ¿La verdad? No lo son. No tengo celos de la persona que es capaz de hacerte sentir lo que yo no puedo... Es envidia. Envidia corrosiva que no parece doler lo que duele, que trato de ocultar cada vez que os veo... Es envidiar a quien te puede mirar con los mismos ojos que yo te veo, pero sin esconderse. Envidia de poder besaste sin miedo... Envidia de que, a su lado, te dejes querer...




Yo nunca me atrevería a pedirte que cambiases...

[y menos por mí]




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Just say "yes"... And I will be your everything.