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jueves, 21 de noviembre de 2013

Missing


    Dormir sin tu respiración tranquila sobre mi pecho.
    Despertar y no verte ahí.
    Sin el olor a tus abrazos, a tus caricias y a tus mil besos.
    Sin el olor a tu sonrisa, a tus ojos, a tu pelo.
    ... Sin ese olor a ti.




Todos necesitamos ese algo que nos hace sentir especiales.


domingo, 12 de mayo de 2013

Slavery


Hoy te he sentido lejos, mucho. Como si tres mundos nos separase, aunque nuestras mentes sigan igual de acompasadan... Como si siguiésemos latiendo a un mismo ritmo, pero sin poder demostrarlo... Antes no era así, ¿recuerdas? Antes nos veíamos. Antes nos mirábamos, y sabíamos lo que la otra pensaba... y sonreíamos. A la vez. Siempre ha sido así...
Hay momentos en los que me pregunto si te acordarás de mí de la manera en que yo me acuerdo de ti, si mirarás las fotos, las cartas, los recuerdos narrados en un viejo cuaderno...
Te echo tanto de menos... A veces me gustaría dejarlo todo, todo, para aparecer en tu ventana y obligarte a sonreír. A recordarte que no hay motivos para estar triste, aunque yo no sepa hacer otra cosa que llorar cuando las cosas se complican... Siento que me falta la fuerza para luchar con esta situación. Con esta distancia que me afecta tanto sin necesidad... Porque te tengo al lado, y no puedo verte. No puedo abrazarte. No puedo verte sonreír... Creo que eso es lo que peor llevo... Tú sonrisa. Joder...

Me siento como una esclava... Una esclava de tu sonrisa. Como siempre lo he sido... Como siempre lo seré...

lunes, 15 de abril de 2013

Little piece of heaven


Como al principio, evocar su recuerdo le puso la piel se gallina, le erizó el vello de la nuca y un escalofrío recorrió su espina dorsal. Cuando se quiso dar cuenta, estaba temblando. Del miedo a perderla, de la felicidad que sentía en momentos así.

¿No te hago feliz?

Le había preguntado Dánae. Ilusa. Feliz es un término escueto, vacío en sí. La felicidad es tan relativa que ni siquiera debería tener un nombre concreto. La felicidad sólo reside en cada uno cuando dejamos de intentar alcanzarla, cuando, simplemente, nos llega. Y lo sabemos. Sabemos que somos felices.

Son pequeños detalles, detalles que me recuerdan que debo apreciar cada minuto a su lado, que debo quererla por encima de todo lo que se venga encima.
Porque son los pequeños detalles los que me dan las dosis perfectas de felicidad.

Porque somos indestructibles... Porque queremos serlo.

                   ... like a little piece of heaven...

domingo, 13 de enero de 2013

Pensamientos- 04:27


    Soy así, de las que se cansan fácilmente. No es algo que me guste... pero a veces simplemente pasa. no quiero decir con esto nada, simplemente me pasa... Y a veces sólo tengo miedo a que me ocurra otra vez, más que nada porque me da pánico perder lo que un día encontré... Lo mejor que he encontrado nunca... No sé, será que soy gilipollas y no sé lo que tengo... Pero a veces, la lujuria y la lascivia pueden conmigo, como si nada fuese más importante. Y de repente, me acuerdo de Ella... De su atrapante mirada, de sus te quiero sin motivo... De su sonrisa... Joder... Esa jodida sonrisa...


sábado, 29 de diciembre de 2012

Como a tres centímetros de ti



    No podía parar de sonreír, estaba expectante, rebosante de alegría. La sensación de que en cualquier momento iba a poder estar con ella llegaba a mí en oleadas, como si mi mente se obligase a creer que era así. Ni si quiera sé por qué tenía esa sensación, sabía de sobra que estar con ella en ese momento sería prácticamente imposible, que no iba a aparecer allí en medio sin más, que no me besaría; y aún menos estando a tantos cientos de kilómetros de distancia...

    Era un sentimiento estúpido, una sensación ficticia que amparaba realidad de más, una realidad que, a pesar de cuántas fuesen mis ganas, no se cumpliría. Pero, sin embargo, esa sensación seguía estando ahí, trayéndome recuerdos, alimentando mi deseo, aumentando con cada segundo mis ganas de tenerla frente a mí. Por un segundo, me encontré a mí misma en aquella habitación, con ella a mi lado, con su mano agarrando la mía en un lazo demasiado perfecto. Por un segundo, sentí que mi corazón latía al ritmo del suyo, como si realmente se hubiesen acompasado, como si sólo existiese eso...

    Como a tres centímetros de ti...

Te echo tanto de menos...

domingo, 9 de diciembre de 2012

365 días



    Como las gotas que caen por la ventana, como el viento silba por una rendija demasiado pequeña como para ser vista. Así, sin más. Gota tras gota, soplido tras soplido...
    Y cuando te quieres dar cuenta, ahí están. 365 días. Ha pasado un año desde aquel día... Aquel día en el que quedó todo claro, pero nada dicho... Aquel día que había significado un antes y un después, sin que ninguna lo supiésemos. Es curioso imaginar que el tiempo pase así, sin más, devorando cada segundo, absorbiendo cada instante.
    Lo cierto es que me gusta el efecto que el tiempo ha tenido en nosotras. Siempre me ha pasado lo mismo, siempre me he cansado, siempre he huido cuando distinguía algo parecido a sentimientos en mi interior... Siempre la misma historia, huyendo por miedo, por pura cobardía; por no ser capaz de ver que no todas las personas son iguales, y que igual que te dan palos, te los compran. Y yo, que fui la primera que prefirió no arriesgarse de nuevo; yo, que fui la primera que pensó que sola se estaba mejor; yo, esa puta sin sentimientos que no podía sentir nada por nada ni nadie, y que sólo existía para hacer daño... Me encuentro a mí misma sin saber qué haría sin ella... Me encuentro como en un sueño del que ojalá jamás me sacasen...
    Porque he encontrado a mi compañera, a mi niña, a mi amor... Porque nadie puede rebatir eso, nadie puede hacer que cambie... Y porque, no, no me pertenece... Pero sí me pertenece lo que ella siente por mí. Y eso es más que cualquier absurda posesión celosa de "te quiero sólo para mí".
    Y sin embargo, con nuestros mases y nuestros menos, desearía que jamás se acabase esto... Porque dejarte escapar sería el error más grande de mi vida... Como soltar a Mewtwo al nivel 100 por error. Jaja, sí. Algo así.

    Que pienso en ti, y no puedo evitar que todos los recuerdos vengan a mi mente...

    Que pienso en ti, y no puedo evitar recordar aquella frase que un día leí...



"No hay nada romántico, y no es amor a primera vista. Más bien tiene que ver... con el movimiento de la gravedad... Cuando tú la ves... Ya no es la tierra quien te sostiene... sino ella."



Como si no necesitase más para vivir...
... Te quiero

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Perfectas, a nuestra manera





    De repente, me he encontrado transportada a casi 8 meses atrás. Era abril, día cuatro, tal vez cinco. Lo recuerdo como si fuese ayer... Era de noche, yo iba en el coche, con mi hermana... Ella estaba intentando aparcar, sin mucho éxito, la verdad. La música seguía sonando en modo aleatorio, como siempre... With Me comenzaba a sonar, y no lo pude evitar, empecé a escribir
I don't want this moment to ever end, where everything is nothing without you... I'll wait here forever just to, to see you smile... cause it's true... I'm nothing without you...
    Cuando me di cuenta, ya lo había enviado. Casi sin darme cuenta. Casi inconscientemente... Nadie sabe lo que me está gustando recordar esto... Casi instantáneamente, me contestaste... Como si lo estuvieses esperando, como si supieses que yo estaba pensando en ti, como si supieses exactamente en qué estrofa estaba la canción, que seguía sonando a la vez que yo leía
I want you to know, with everything I won't let this go, these words are my heart and soul... I'll hold on to this moment, you know, as I bleed my heart out to show... And I won't let go...
     Es cierto, puede que si hoy, después de tanto tiempo, no hubiese escuchado esa canción, no hubiese recordado todo esto... Pero nadie sabe ahora mismo lo feliz que soy recordándolo todo, recordando todos los momentos, que pasan por mi mente como un una película en " x2 "
     Aquel "Y yo a ti, boba" cuando al fin me atreví a decirte que te quería, la sonrisa que me regalaste al decirlo... La más bonita que he visto en mi vida... Aquel primer despertar en un sofá desconocido, después de haber dejado grabada nuestra huella en la Plaza Roja... Cómo, dormida, no soltabas el colgante que colgaba de mi cuello. Cómo sonreíste cuando te besé la frente sin que te despertases. Cómo me miraste cuando abriste los ojos, y la sonrisa que se te dibujó al ver que lo primero que había ahí al despertar, era yo...
    Son tantos recuerdos... Tantos momentos vividos a tu lado, y en tan poco tiempo, que ya no me imagino una vida sin ti... Sin tus ojos, o sin tu sonrisa. Que nada puede con nosotras, y está más que demostrado. Que sé que eres para mí. Que somos perfectas, cada una a nuestra complicada manera... Y que si no lo somos, pues que le den. Me la suda. No necesito serlo. No necesito ser perfecta, o que lo seas... Necesito que lo que tenemos lo sea. Porque es único... Como nosotras...
    "No digas para siempre... Eso nunca es verdad" dijiste, mientras un par de lágrimas iban bajando tímidas desde tus ojos.
    "Está bien... Entonces... Lo que dure un para siempre"
    "¿Lo que dure un para siempre?"
    "Claro. Se acabe o no... Es nuestro para siempre... Dure lo que dure"



Que lo único que cambiaría... Sería no haberte hecho ver antes que COMPLEMENTARSE es un verbo que nos define, China...
Dios........ te quiero muchísimo


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Recuerdos de papel


    — Normalmente, llevo bien el hecho de estar sin ti.
    — ¿Ah, sí?
    — Por lo general, sí
    — No sé si tomármelo a bien o a mal, sinceramente...
    — A bien, por supuesto.
    — ¿Y eso por qué? — Lune sonrió
    — Porque el día en que realmente te echo de menos, todo es demasiado doloroso... Los segundos no pasan, los minutos se congelan y las horas parecen reírse de mí. En esos momentos ansío con toda mi alma tener en mi mano mil y un recuerdos, ¿sabes?Como una especie de álbum gigante donde pudiese revivir cada mirada, cada palabra... Cada instante a tu lado. No sé, supongo que es difícil de explicar... Digamos que... Sería una forma de escapar de esta ciudad que me prohíbe estar contigo como antes... Así siempre te tendría cerca... Y no se haría tan insoportable el hecho de levantarme cada mañana sabiendo que no te voy a ver.
    — ¿Y todo eso cuando no estoy cerca?
    — Y todo eso cuando, sin querer, recuerdo cuánto te quiero...


Un pequeño gran regalo para una pequeña gran persona...

Te quiero, China [O9.12.11]

lunes, 17 de septiembre de 2012

" To Feel "




    Sentir. Sentirlo todo durante un segundo. Coger cada partícula de cada "algo" que conforme un momento y atraerlas todas hacia ti para cerrar los ojos y distinguirlas una a una por separado y todas en conjunto. Esto es lo que define los momentos. Es así como podemos definir cada instante como único.

    Y, así, fijarme en todo: En el tacto de las sábanas deslizándose sobre tu piel, en la forma que un suspiro puede alcanzar en el aire, como el humo de un cigarro. Sentir tus manos aferrándose a mi espalda y ver cómo se inclina tu cuerpo hacia delante cuando mi boca pide un beso. Sentir los gemidos, los susurros al oído. Apreciar cómo con cada gesto me atraes más y más hacia ti hasta permanecer pegadas, fundidas en un mismo abrazo del que jamás me pudiese soltar, estatua impura de un momento perfecto. Dejar que el aire entre por la nariz y respirar profundamente, pensar en cada uno de los sentidos, en cada uno de ellos. Siente lo que sientas, observa lo que veas, escucha todo lo que oigas, saborea cuanto pruebes, huele cuanto pase por tu nariz. Crea con eso tu momento, vuestro momento, y que nadie pueda intervenir ni modificarlo. Disfruta de cada beso, cada caricia, cada enredar los dedos. Disfruta de los arañazos voluntarios, y más aún los involuntarios; del tacto de su lengua sobre tu piel. Disfruta de lo que se siente cuando sus piernas rodean tu cintura, de lo que se siente cuando el deseo es palpable en el ambiente.



    Es esto lo que define los momentos. Es así como podemos definir cada instante como único. Es así como podemos recordarlos...


...Como absurdamente perfectos...

...Como absurdamente nuestros.












Sí... como un beso



(se permiten comentarios)

miércoles, 8 de agosto de 2012

18 caracoles! Jiji ^^


     Bueeno, finalmente, he conseguido llegar a los dieciocho sana y salva. Con menos neuronas de las que esperaba, eso sí, pero sana y salva, al fin y al cabo... Y la verdad es que me gusta de la forma en que he llegado a este momento de la vida que todos queremos recordar. Sinceramente, hace poco pensé que pasaría los dieciocho amargada, por no tener aquello que deseaba, por no estar acompañada de la persona a la que quería... Esas cosas que preocupan a los mortales. Sin embargo, me doy cuenta de que, a pesar de que no lo he celebrado aún, es uno de los días más felices de mi vida. Y no por el hecho de llevar 2 horas 56 minutos y 42 segundos en el mundo adulto :D, no, nada de eso... Sino porque me paro a pensar en lo que tengo, y no creo que sea plenamente consciente de mi suerte. A mis dieciocho años recién horneados, tengo a mi lado -no físico, sino ya sí que sería la polla- a la persona más linda de este mundo, una persona que me quiere, valgan mis defectos; y que me aguanta, valga mi continua idiotez. Y ¿qué voy a decir que no sepáis ya de ella? que es única en su especie...



    Voy a ser sincera... Ésta no es una entrada normal y corriente. Es una declaración de intenciones. Esta chica, que lleva 11 meses en mi vida, lleva siendo casi 8 de esos meses tan importante para mí como el aire que respiro. Es como un fuego, que te alumbra y te calienta, que te da protección, o como esa partícula ínfima de mar que de repente me llega, haciéndome sentir "como en casa"... Y es que, sin yo quererlo, ese lugar donde estoy con ella, y con tantos otros que me han calado como hermanos, ya se ha convertido en mi hogar, en el sitio que realmente siento como mío... Allí donde el sonido de las gaviotas es lo único que se oye en los exámenes, y donde el olor a ría -DAG- entra por la ventana. Y sí, la ría huele mal... Pero, como quien dice, ya la siento como mía. Y todo esto para decirte que, ya que he comenzado a andar este camino de adultos cogida de tu mano... Me gustaría poder terminarlo también contigo... Dure lo que dure ese camino...
Dure lo que dure un "para siempre"






Que te quiero, Bicha :)



sábado, 4 de agosto de 2012

Viernes 27 de abril... resubida

Empújame contra la pared, tírame al suelo. Agárrame por las muñecas, no dejes que me mueva. Y aráñame, muérdeme, apriétate contra mí con tu dulce fuerza. Arráncame los gritos, sin darme oportunidad a hablar. Rodeame con tus piernas, a la altura de la cintura; suspira alto, o grita. Pasa tu lengua por mi cuello y que tus dientes se cierren sobre mi piel. Sin miedo, con tiempo. Exprimir cada segundo a tu lado, cada golpe del cabecero contra la pared. Y que te dé igual todo, que la noche -o el día- empiece en ti y acabe en mí, sin saber en qué punto de dos movimientos hechos uno solo deja de ser tu cuerpo y pasa a ser el mío. Fundirse. Y aráñame, muérdeme, grítame.

Y con un suspiro más alto que otro, con un grito ahogado desde dentro, hazme tuya...

lunes, 18 de junio de 2012

Everytime we touch...




    CUANDO creemos que nada es suficiente, que hemos hecho todo cuanto está en nuestra mano y aún así no recibimos nada a cambio; cuando observamos que nuestros actos no nos hacen avanzar, sino que nos estancan más y más en un recuerdo... Queremos que todo acabe. Queremos huir de esa situación, hacer que termine cuanto antes.

    Y sin embargo, un día, contra todo pronóstico, todo cambia... Tu realidad se invierte, algo trastoca tu vida hasta el punto de preguntarte de si es la tuya... Y así, sin más, todo se da la vuelta.


    De la noche a la mañana, de repente, me encuentro pudiendo sonreír cuando te veo aparecer, pudiéndote coger de la mano sin miedo cuando la buscas. De la noche a la mañana, de repente, me encuentro pudiéndote llamar  "Mi vida" o "Mi amor", y te encuentro a ti respondiéndome con una sonrisa que me hace ver las estrellas, que ni siquiera puedo definir, que me transporta a un país de maravillas del que no quiero salir. Nunca. Y aunque no me lo crea, aunque a veces me pellizque esperando despertar de un sueño que dura más de lo esperado, que jamás pensé que viviría... Sé que tiene que ser así. Porque sé que eres para mí, porque cada beso me hace sentir como en una nube; porque tu sonrisa ilumina mis noches, rellena mi mente, da vida a mis pensamientos. Porque solo con evocar ese primer "te quiero", la sonrisa que me devolviste con tu "y yo a ti, boba"; sin saber todo lo que traería el Destino a nuestras vidas, me lleno de una felicidad imposible de definir, como si cada fibra de mi ser se hinchase de ese orgullo desinflado y sólo pudiese temblar... Porque cada día estoy más segura que no es casualidad, de que hay que estar ahí para que ocurra... Porque no existo si no es contigo, porque no hay "yo" sin un "tú"...

    Porque todo es demasiado fácil, porque sólo puedo pensar en tus besos, en tus caricias, en tus ojos, en tu sonrisa.

    Porque sólo pienso en ti, princesa, pienso siempre en ti...

jueves, 17 de mayo de 2012

Just her... Once again

   Había sido su todo. De un día para otro, se había convertido en su razón
para sonreír, en su vida... No podía negarlo. No podía negar que se sentía
como en una nube cuando ella la besaba, cuando ella pasaba los dedos por
su brazo desnudo, dibujando intrincadas espirales sobre su piel... No podía
negar la sonrisa involuntaria que se dibujaba en su cara al verla dormir entre
sus brazos... No podía negar una felicidad tan evidente.

Porque, en aquella habitación, en aquel momento, en aquel beso...
Sólo ella habría conseguido hacerle ver las estrellas con tanta facilidad...

Porque sólo ella había que se estremeciese con una sola mirada...

Porque sólo ella era tan especial...

viernes, 4 de mayo de 2012

Weakness




    Y entonces me acarició la cara, como sólo ella sabía hacer. No sabía exactamente por qué, pero solo podía sonreir. Se acercó a mí con esa mirada que dice "bésame" y, cuando me di cuenta, me estaba dejando sin aliento, sin voluntad, sin fuerza...

Sin fuerza...

    -Débil. Como los niños pequeños, vulnerable... Así es como me siento, como si nada pudiese herirme salvo ella; como si nada pudiese doler salvo no tenerla cerca; como si mi vida dependiese de los besos que me da... Y puede que, realmente, sea así. Puede que sea débil, que no sepa decir que no, que me calle cuando me gustaría gritar, que grite cuando me gustaría callar. Puede que no todo sea fácil, que haya dificultades. Puede que enamorarse sea la única palabra tabú que, sin quererlo, me encuentro pronunciando cuando nadie mira... Puede que, al fin y al cabo, sí que la quiera y todo...
    -Pero no se lo dirás.
    -No, jamás le diré que ella es cuanto necesito para ser jodidamente feliz... Y que lo soy...

miércoles, 2 de mayo de 2012

You and me

Uno... Un millar de sonrisas, un millón de besos... Todos a tu lado

Porque a veces hay que decir "uno", solo para que las malas lenguas no escuchen "cinco"

Con ella,
Con Dánae...




[cause it's you and me, and all of the people nothing to do, nothing to proove; and it's you and me and I don't know why I can't take my eyes off of you...]

viernes, 20 de abril de 2012

Nothing like you

Puede que sean sus ojos. Tal vez su sonrisa... Si, puede que sea eso. La verdad, no podría afirmar abiertamente nada. Tal vez sea recordar cómo su mano rodeaba mi cintura por las mañanas, o la idea de que, al quedarme dormida, ella se quedase solo mirándome... Quién sabe. Puede que sea la forma en que me susurra mil y una palabras al oído, o la manera que tiene de sonreír, y que su sonrisa sea mi "todo". Puede que sea cómo camina, o cómo no-baila. Puede que sea su forma de mirarme, o tal vez la manera de coger el cigarro entre los dientes.

A lo mejor, es solo esa sonrisa. A lo mejor, es solo esa mirad.
A lo mejor es una mezcla de todo.

Puede que sean sus secretos, sus mil facetas. Puede que sea su pelo, su cuerpo, sus olor. Tal vez tan solo son sus besos. Puede que sea esa manera de posar cuando tengo una cámara entre mis manos, esa sonrisa entre tímida y atrevida que no mira al objetivo...
Puede que sean sus caricias, sus dedos entre los míos, sus piernas enredadas en mis sabanas. Puede que sea su recuerdo, su simple respiración... O tal vez el hecho de existir.


Ayer me preguntaron que por qué la quería. Que por qué ella y no otra...
Y aquí me tenéis, un día después, sin haber encontrado ni una respuesta, ni una salida

jueves, 5 de abril de 2012

Pacto

    A día de hoy, la gente -es decir, los jóvenes- se sigue moviendo por el mismo ámbito de mierdas. Alcohol, drogas y sexo. Todos lo sabemos. ¿Qué coño? Es un mundo que todos, en mayor o menor medida, disfrutamos, sea de una manera o de otra. El otro día, cuando le pedí a mi madre permiso para salir y quedarme en casa de una amiga a dormir, el giro que pegó la conversación me pilló desprevenida.


    -No - había dicho ella.
    -¿Por qué no? Venga, mañana hay huelga, no tengo clase hasta a última y ni siquiera voy a ir, que quiero ir a la manifestación.
    Mi hermana, que contemplaba la escena, intervino con una carcajada.
    -Sí, claro, a la manifestación. ¿Y qué es lo que vas a reclamar?
    -Justicia. Por todo. Por la mierda de gobierno que están llevando a cabo, por la reforma laboral, por...
    -¡La reforma laboral! No voy yo, que estoy en paro, y vas a ir tú, que aún estudias. ¡No te jode!
    -Bueno, pues ahí está la diferencia entre tú y yo. Si no quieres ir, no vayas. Yo iré.
    -No, hija - habló mi madre, al ver que yo subía el tono a un nivel cercano al de "cállate, gilipollas" -, es que lo que me estás pidiendo es que te dé permiso para echar un polvo.
    -¿¡Qué!? Hay que joderse...
    -Bueno, mira la parte positiva - volvió a entrar mi hermana -, no te tienes que preocupar de que se quede embarazada...

    Si hubiese estado a solas con ella, sin mi hermana con su título de EhQueHeTerminadoLaCarreraYMeValgoPorMíMismaComoUnaAdultaDeVerdad tocando la moral de fondo, le habría dicho la verdad. Le habría dicho que no, que no me estaba dando permiso para echar un polvo. Le habría dicho que querer a alguien va más allá del sexo... Y sí, a mí, como a todos, me gusta. Y al que no, es un raro del cojón... Pero puedo vivir sin él. Porque no necesito "echar un polvo". Necesito estar con la persona a la que quiero. Necesito su sonrisa, su mano agarrando la mía; necesito encontrarme su mirada cuando nadie se da cuenta, o cuando todos nos miran. Necesito estar a su lado, respirar el aire que respira; necesito sus bromas, y sus labios.
    La necesito a ella. No como una posesión... No como alguien que me da sexo. La necesito como alguien que quiere estar a mi lado a cualquier precio... Porque sí, pasé la noche con ella. Y, para la información de todos los curiosos, me quedé dormida en el sofá cuando todos estaban bebiendo y me desperté con ella, dormida, abrazada a mí. Se despertó, me besó y me dijo que me quería. Y, manda narices que diga yo esto, pero eso es lo único que necesito. A la mierda los prototipos tipo "las relaciones homosexuales son mucho más pervertidas que las heterosexuales" o "si es que entre los homosexuales hay mucho vicio"...
    Los sentimientos van más allá que echar un simple polvo. Y sólo por eso, por esas palabras que un día ella me dijo... Ganaré la apuesta.


-¿Que soy mala estudiante? Sí
¿Que soy mala influencia? Puede
Pero yo también tengo sentimientos
Y... jo... te quiero...
-¿Sabes? Si a mí eso último es lo
único que me importa, mi madre
es lo primero que tendría que tener
en cuenta. 



Y si no, es su problema...
No el nuestro.  

lunes, 2 de abril de 2012

Unlimited




    Siempre he creído que sólo había una forma de querer. Es decir, que, si quieres a alguien, sólo hay una forma de quererle: Queriendo. ¿No sería lógico?
    No soy una persona que quiera a la gente. Cojo cariño con cierta facilidad, eso no lo niego, pero palabras como QUERER o AMAR siempre me han quedado grandes... O eso creía. Hoy me he dado cuenta de cómo cambia la forma en la que ves a quien quieres según el grado de "aceptación" en el que estén tus sentimientos. En mi caso, al principio, una simple sonrisa solo se me contagiaba; más tarde, me podía quedar mirándola todo el tiempo con la misma cara de estúpida; después, esa sonrisa, o una mera carcajada, me podían simplemente alegrar el día; hasta que llegó un momento en el que directamente me enamoré tanto de su sonrisa como de ella. [Enamorarse... Qué verbo más grande.] Y hoy realmente me he dado cuenta de que puede que haya superado incluso ese punto. Porque ha sido oírla reír cuando le he dicho un te quiero más, con esa risa suya que sabe que adoro, y... Todo se ha ido. Creo que he llegado al punto de que necesito su sonrisa... De que la necesito a ella... Hasta un punto ilimitado...




.. Como un doble infinito

jueves, 29 de marzo de 2012

Awake

Me desperté sin hacer ruido. Simplemente, abrí los ojos. Me costó ubicarme al principio, no se puede decir que conociese de mucho aquella casa. En un sillón, había un bulto, alguien durmiendo, acurrucado y, en el sofá, tendido al fondo, Jota. Entre él y yo, estaba Dánae. Estaba sentada, encogida sobre sí misma encima de mi brazo izquierdo, que tenía automáticamente rodeando su cintura. Su mano derecha estaba cerrada en un puño medio suelto, como si estuviese agarrando algo intangible, o puede que directamente inexistente, con el brazo doblado a la altura de su clavícula. Estaba girada hacia la derecha y su cabeza descansaba sobre mi pecho. Su mano izquierda me rodeaba por delante, alzándose hasta mi cuello y agarrando uno de los colgantes que llevaba, y dejándola así posada sobre mí de cualquier manera. Sonreí mirando cómo el pelo largo le tapaba la cara parcialmente y le aparté un mechón, colocándoselo detrás de la oreja. Ella, aún dormida, suspiró y se recolocó en el sofá, acercándose a mí y poniéndose de forma que, prácticamente, estaba encima de mí. Cuando se quedó de nuevo quieta, agarró entre sus dedos mi collar con más fuerza. Sonreí. Sabía que me había quedado dormida la primera, y también que nadie me iba a mover de donde estaba, pero Dánae era otra cosa. Ella estaba despierta cuando yo me dormí, en cierto modo, esperaba despertarme sola. Sonreí sin poderlo evitar y la bese en la frente.
Jamás habría pensado en que lo primero que vería al despertar sería su cara, o en que lo primero que sentiría sería su aliento sobre mi cuello, y mucho menos que sería su mano la que me rodease a mí. Observé a Jota, que se acababa de despertar, con su mirada perdida en ninguna parte. De nuevo, volví a mirar a Dánae. Era preciosa incluso cuando dormía. Cualquier cosa que hiciese, cualquiera... Simplemente estaba bien. Era como una niña pequeña que se queda dormida en los brazos de sus padres. Por un segundo, la vi pequeña, vulnerable, frágil... Alcé la barbilla para mirar por encima de su cabeza a Jota, que seguía en su mundo, y me quedé así, sin más, acariciando su pierna con la mano que tenía libre.
Unos minutos después, que podrían haber sido fácilmente eternos, abrió los ojos. Mi mirada se encontró con la suya, y me sonrió con esa sonrisa suya. Le acaricié la cara con los dedos y le di un beso despacio en los labios.
-Buenos días...


... Princesa

jueves, 22 de marzo de 2012

Fear

No suelo tener miedo. A veces me asusto, como todos, pero dejo que un susto se convierta en miedo, no dejo que se convierta en ese sentimiento del que todos huímos. Todos tememos al miedo, supongo. Tememos que haya algo que nos asuste de forma constante, que nos paralice, que no nos deje comer ni dormir, o que nos impida pensar. Ni siquiera suelo tenerle miedo al temor que se puede apoderar de nosotros.
Sin embargo, la otra noche tuve miedo. Tuve tanto miedo que no supe qué decir ni qué hacer. No podía respirar, no podía pensar. Solo podía tener miedo. No por mí, no por las consecuencias que mis sentimientos podrían acarrear y que acarrearían sin ninguna duda; no por cómo terminaría la noche. Ni siquiera sé de qué tenía miedo exactamente, pero me paralizaba. No podía hacer otra cosa que mirar al techo de la habitación, o enterrar la cabeza entre las mantas, tratando de que la palidez que el espejo mostraba en mi cara desapareciese, esperando el momento de dormir, sin que llegase. Por la mañana esa sensación de miedo me acompañó, como una sombra, como si temiese incluso a mi reflejo en el cristal salpicado por la lluvia. Cociné, vi una película con mi madre... Y el temor seguía ahí, abrazándome silenciosamente, ahogándome poco a poco.
Mi móvil sonó y supe al instante de quién se trataba. Lo cogí sin necesidad de leer el nombre en la pantalla. Fue escuchar su débil "hola" y todo el miedo desapareció. Sonreí al instante y respiré hondo, dejando que mi mente se despejase durante un pequeño segundo por completo. No sé cuánto hablé con ella, probablemente más de una hora, puede que incluso dos... Solo sé que fue cuanto necesité para volver a ser yo, para echar a patadas al miedo, para hincharme de coraje y puede que incluso de valor.


Porque no necesito más que su voz, más que su risa, para que el resto simplemente carezca de importancia...